Por desgracia, la cantante norteamericana tiene los días contados. La leucemia crónica que sufre, fue declarada incurable hace dos semanas. Su doctora Elaine James, sin parentesco con la cantante, ha dicho que está en estado terminal. Ya solo queda rezar por ella.

La doctora ha atendido a en el área de Riverside, California, hogar de la cantante desde marzo de 2010. Elaine ha dicho que los fans saben que Etta James ha estado enferma “pero no como cuanto de enferma”.

Es verdaderamente increíble que Etta haya sido capaz de grabar este año un álbum como “The Dreamer”, a los 73 años, padeciendo leucemia, demencia senil y graves problemas de riñón. Un disco que contiene maravillosas relecturas de clásicos de Otis Redding, Bob Montgomery, Ray Charles o Jerry Butler.

Adele, Beyoncé (quien interpretó a Etta en la película “Cadillac Records”), Christina Aguilera… Las cantantes femeninas fans de Etta James son legión. Y no tiene nada de particular. Si tuvo una seria oponente, una adversaria de nivel,  al título de reina del soul en los años 60, esa fue Etta James. Canciones inmortales como ‘At Last' o ‘Tell Mama' la convirtieron en una de las puntas de lanza – junto a Bo Diddley, Chuck Berry, Dells, entre muchos otros- del mítico sello Chess de Chicago.

Una vida con muchas luces – su música- y muchas sombras, su adicción en los 60 a la heroína, que la impidió llegar más lejos, o en los últimos años a los calmantes.

Un chorro de voz, y una música de músculo, poderosa, compacta, convirtieron a Etta en una cantante muy admirada, un referente, en los círculos de la música rock.