LA ESTUPIDEZ DE VAMPIRE WEEKEND

Una estúpida portada con una chica vulgar

No he querido entrar en el tema, porque me parecía de lo más estúpido y surrealista en la historia del “copyright” discográfico. Se trata de la foto de portada de “Contra”, del segundo álbum de  .

Pero al ver reflejada la historia incluso en el Vanity Fair americano -para mí la mejor revista del mundo-, me he puesto a alucinar si cabía, hasta el punto que he empezado a dudar incluso de mi mejor revista.

Cuando apareció la portada, pues pensé para mí mismo: “gillipollez típica de un grupo indie que quiere ser diferente, porque se notaba que la fotografía era vieja por el Polo Laurent y la chica no valía nada, una chica vulgar, muy americana, muy nada”.

Pero ahora esa chica vulgar, sin pretensiones, le ha metido una querella por dos millones de dólares a Vampire Weekend por apropiación si permiso de una fotografía y sin ni siquiera haberse puesto en contacto con ella.

Al parecer, el fotógrafo Tod Brody , un personaje excentrico, les vendió la moto de que esta chica que en realidad se llama Ann Kisten Kennis, le había autografiado esta foto en 2009, cuando ya no trabajaba de modelo, cosa que intentó sin mucha suerte en alos años ochenta y noventa.

Una mentira de gorda, porque la foto está tomada en el año 1983 y la fotógrafo es su propia madre. La chica dice que sus amigos le decían que era fantástico que hubiera aparecido como imagen de un grupo de éxito, pero que ella les replicaba que era una vergüenza, se estaban aprovechando de su imagen , sin recibir nada a cambio.

La versión de la chica no se la cree nadie, porque ha tardado más de medio año en reclamar indemnización y meter una querella. Alguien del gremio le ha aconsejado cómo lograr un dinero fácil. Todavía más increíble .

Vanity Fair dicen los mentideros indies que se aprovecha para hacer apología de los “copyrights” y de los puñeteros derechos de la imagen. Atacan a la revista como reaccionaria.

Pero, a mí, francamente, me parece una estúpida historia de niñatos que no saben las repercusiones de una imagen tomada sin permiso y más aún usufructuado como reclamo de una imagen ajena. Surrelista.

No me quiero creer la historia de que  Ezra Koening, el cantante de Vampire Weekend, se masturbaba con las fotos de esta modelo. No me lo quiero creer. Para justificarse, Koening reconoce que eligió la foto debido al Test de Rorschach, que asegura que los chicos se vuelven locos al ver la foto de una chica rubia en un Polo”. Alucino más todavía.

Abajo, el excelente ‘Giving up the gun’, menos mal que la música es otra cosa.