Es increíble como España ama al que fue el líder de Dire Straits. Ningún país de Europa tiene tantas conciertos en su larga gira que recorre veinticinco países. España ama mucho, muchísimo a Mark Kopfler.

Recientemente, ha sido galardonado  con un premio a su trayectoria en los 2012 Ivor Novello Awards (el más importante reconocimiento en Reino Unido para los compositores).

En su nuevo tour, Knopfler nos presentará su nuevo trabajo “Privateering”. Lo podremos en ver en España el  25 de Julio en Barcelona (Poble Espanyol), 26 de Julio en Madrid (Plaza de Toros De Las Ventas), 27 de Julio en Málaga (Plaza de Toros), 29 de Julio en Gijón (Patio Central de Laboral Ciudad de la Cultura) y el 30 de Julio en San Sebastián (Plaza de Toros de Illumbe).

Y no se olvide que el próximo mes de octubre, el día 5, inicia en el pueblo de Bob Dylan, en Winnipeg, su larga gira con el gran Dylan. Como en los viejos amigos.

Abajo, una conversación que tuvimos con Mark Knopfler.

Una luminosa extraña mirada envuelve el rostro de Mark Freuder Knopfler siempre que hay una pregunta relacionada con su divino instrumento: la guitarra. Bob Dylandijo de Mark que verle tocar era como si miraras a un angel con cien dedos jugando con seis cuerdas.
Mark Knopfler prefiere viajar a Madrid siempre que su compañía le prepara un plan para promocionar un nuevo álbum. “Es una buena excusa volver a Madrid. Me gusta mucho la pintura. Y algo mejor, me gusta mucho el vino de Rioja. Creo que me he hecho un representante de ese vino en todo el mundo. Se lo he dado a conocer a mucha gente. Hasta ahora los franceses habían vendido mejor sus vinos, pero eso ya pertenece al pasado”.

El guitarrista también le gusta las carnes y los pescados de “asadores” madrileños, pero vivía también un aspecto desagradable de ser una estrella. Hace unos días, los abogados de Knopfler acudieron al tribunal supremo inglés para reclamar medio millón de euros como compensación al accidente de motocicleta que casi le cuesta la vida ,en las calles de Londres, en marzo del 2003. Una ecuatoriana llamada Mónica Beltrán embistió contra Knopfler y le ocasionó daños en la columna vertebral ,aparte de romperle siete costillas. Además, la ecuatoriana de 25 años estaba en Inglaterra con pasaporte falso, por lo que tuvo que pasar quince meses en la carcel,t iempo que ya ha cumplido.

“Yo no quiero ser rencoroso con nadie, pero aquello casi me cuesta la vida. Su imprudencia, su forma de conducir era algo más que inconsciencia temeraria. Casi un asesinato. Más que nada pensé que dejaba de tocar la guitarra para siempre. El problema no eran mis manos, pero sí mi columna, que no me permitía ni siquiera sujetar una guitarra”, responde con un tono severo y preocupante. Mark se queja de dolores de vez en cuando .
“No puedo expresarte con confidencialidad las noches de amargura ,apartado de mi guitarra. Yo,normalmente, me acuesto todas las noches con mi guitarra. Siempre raspo tiempo para acabar el día en busca de ese acorde perdido o de tratar de imitar a mis héroes, como el mismísimo Chet Atkins”, confiesa Mark ,que jamás ha dado las claves para conocer el secreto de su estilo insólitamente único.

Como le recuerdo que nos conocemos desde el año 78, trato de meter los dedos en la herida de su secreto y, esta vez, me responde con sencillez, a pesar de mi incredulidad: ”Creo que fue en el apartamento de mi amigo Steve Phillips en Leeds. Allí solía tocar una guitarra acústica Gibson Dove, que tenía unas cuerdas extraordinariamente suaves y ligeras. Así que parecía una electrica de sensibilidad. Empecé a tocar con los dedos. Y prácticaba y pácticaba hasta darme cuenta que con este estilo surgía más la inmediatez en mi música y el alma en ella. Lo que pasa que para tocar en directo, al tocar con los dedos, tuve que instalar un pedal de volumen siempre a tope”.

Precisamente, el álbum “All the roadrunning” con Emmylou Harris tiene joyas en este aspecto, como la propia canción ‘Red Staggerwing’”Esa es una de ellas, pero hay bastantes más. La verdad es que me siento la mitad de cantante cuando lo hago con Emmylou. Ella es fantástica. Hace unos diez años, precisamente en un homenaje a Chet Atkins en la televisión, fue cuando nos conocimos. Decidimos que haríamos algo juntos. Pero ella tenía sus compromisos y yo los míos. Cuando nos hemos divorciado los dos y hemos tenido dos semanas, nos fuimos a Nashville y creo que hemos grabado un álbum muy interesante”, asegura Mark, que ha adelgazado un poco ,pero dice que no quiere ser un martir de la música.

Le insisto a Mark, que desde que él estudiaba periodismo, ha sido un estudioso de la música “country”. ”Bueno, sí, pero nunca fui un erudito como Stefan Grossman o cosa parecida. Siempre he detestado estudiar los fenómenos musicales desde un punto de vista clínico y erudito. Prefiero sólo el disfrute de la música sencillamente. No se puede hacer una religión de cada cosa”.
Pero sí que ha hecho una religión de su fascinación por América. ”Tengo que reconocer que con tan sólo nueve años me enfrenté a un espejo y me propuse ser como Elvis Presley. Le imitaba. Años después, ya sabes, escribí un tema que se llamaba ‘Calling Elvis’. De quinceañero soñaba con recorrer América, en aquellos autobuses Greyhound, con aquellos fabulosos galgos pintados en sus carrocerías. Leía a Kerouac. En fín, me sabía hasta las películas. Eso ha marcado una impronta en mi vida”, reconoce Mark hasta con orgullo.

El viaje a América le llevó a escribir todo un álbum, llamado “Sailing to Philadelphia”, que proporcionaba una interesante visión sobre América. ”Escribí las canciones, basandome en el libro de Thomas Pynchon, que hablaba de dos héroes del siglo XVIII que viajaban a América. En Philadelphia no está sólo la campana de la libertad, sino que para mí siempre ha sido el centro neuralgico cuando quería viajar a América para cualquier cosa”.
Le refresco el tema Knopfler, su extraño apellido. ”Bueno, no tengo ningún problema en reconocer que mi padre era un arquitecto judío en Hungría y que tuvo que exiliarse por su afínidad al partido comunista, antes de la Segunda Guerra mundial, cuando entre los magiares gobernaba un gobierno fascista. Siempre nos criaron a mí y a mi hermano David con un sentido de la libertad algo esencial. Luego, con el tiempo, odié el regimen comunista húngaro, segregado de la dictadura soviética. Cosas de la vida”.

Para el millonario Mark Knopfler esta sociedad nos describe que el paraíso se encuentra en los viajes en busca del sol y que anuncian con orgullo las agencias de viaje. ”Es posible que eso sea así para los pobres mensajeros, los motoristas que se juegan la vida todos los días, entre la lluvia y el frío. Pero, por ejemplo, para el millonario Knopfler yo no aguanto ni quince días en ese precioso paraíso al sol. Lo detesto. Tras una semana en el paraíso, mataría por una taza de té inglés”. Y sigue recalcando: ”Es la verdadera ironía de la vida y de esta sociedad desgastada, aprisionada en su propios errores y horrores”.

Hay otro misterio por aclarar. Mark es zurdo, pero toca la guitarra con la mano derecha. ”Supongo que es más difícil encontrar guitarras para zurdos. Pero creo que es la necesidad. Como empecé tocando con los dedos en una acústica, creo que me acostumbré a ese estilo”.
Si le preguntas por su guitarra favorita, te contesta: ”Me gustan todas las marcas. Así que en ese sentido no “me voy a mojar”. Pero te diré que tengo un cariño muy especial a una guitarra llamadaPensa , especialmente diseñada para mí. Pero lo normal es que toque con una Fender Stratocaster y una Gibson Les Paul. No soy muy caprichoso con la guitarras”.

Mark se siente especialmente agradecido a la vida, ya que recientemente la universidad de Newcastle Upon Tyne le nombró Doctor en Música. ”Es para sentirse orgulloso, porque fue  esa ciudad la que me acogió especialmente cuando tenía nueve años. Yo nací en Glasgow. Es decir, soy escocés de nacimiento, pero mi vida giró sobre Newcastle”.

No quiere hablar mucho ni sobre su divorcio ni sobre su hermano ni sobre Dire Straits, el grupo que lo tiene enterrado. ”A menos que existiera una razón muy poderosa, por ejemplo, un fín benéfico o caritativo, el grupo no quiero que resucite. No me gustaría que fuera como fue entonces. No me gustaba. Prefiero la libertad actual”.
En circulos próximos, se dice que Mark asegura que su grupo actual de músicos es infinitamente superior a Dire Straits. Lo cual es cierto, pero todos nos acordamos de alguna manera de aquellos “sultanes del swing”, que era los Dire Straits.

Mark Knopfler, normalmente, vive en su casa de Londres, en Chelsea. Se divorció de la actriz Kitty Aldrige, con la que tuvo dos hijas, Isabella y Katya. Este ha sido su tercer divorcio. Tiene dos hijos gemelos, Benjuí y Joseph de un matrimonio anterior. Un paleonteólogo escuchaba música de Dire Straits, mientras descubría una nueva especie de dinosaurio, por ello, le puso el nombre de Masiakasaurus Knopfleri a toda la especie. Su tema ‘Going home’ todavía se utiliza cada vez que juega el Newcastle de fútbol, a pesar de que su buen amigo Sting cantó y compuso un himno especial para el equipo. En 1995, decidió  acabar con Dire Straits.