Había infinidades de especulaciones con la posibilidad de que los salieran de gira, la última de la última, en el 2012, en el año que se cumplían n los 50 años de esta banda londinense que logró agitar al mundo.

Con el anuncio de la aparición del supergrupo de Mick Jagger, Superheavy, todas esas especulaciones se desinflaron  como un viejo globo . pareció el final de los Stones.

Keith Richards, por su parte, acababa de mezclar su tercer álbum con Exprensive Winos, su proyecto con Steve Jordan. Las mezclas de su ingeniero de siempre Dave O´Donnel y con la participación de Megan Vos, la esposa de Jordan. Diez canciones nuevas, grabadas en los estudios Romano de Broadway, en el corazón del Greenwich Village. Los mismos que ha utilizado Lady Gaga.

También  en aquellos días, Universal, la compañía que actualmente distribuye el inmenso catálogo de los Stones, no existía un sólo proyecto del grupo a desarrollar. Se iba iniciar los trabajos de publicar Some Girls, el viejo álbum, con temas inéditos. Sin embargo, el proyecto estaba estancado.

Pero Universal advertía  que legalmente los Stones no se podían  separar, porque acaban de firmar un contrato en ese sentido. Pero reconoce que las relaciones entre Mick Jagger y Keith Richads eran  nulas. Incluso muy distantes.

Los Rolling Stones no pueden morir institucionalmente, pero parecía  claro que parecía el fín de las grabaciones. Y  el fín de las actuaciones en directo, agravado por el contrato que acababa de firmar Mick con Creative Artists, que tenía como posibilidad de que Superheavy saliera de gira. Afortunadamente, Superheavy fue un fracasó y Mick volvió a los brazos de Keith. 

“Su majestad, la insoportable, Brenda”, frase aparecida en la autobiografía Vida de Keith Richards, es el insulto que Mick Jagger jamás ha le perdonará al “drogadicto” amigo. Su Majestad Superheavy no perdona.