EL ENTRAÑABLE "MICHAEL" DE MICHAEL JACKSONYa estoy harto de historias negativas. Me he enfrentado al álbum “Michael” con la conciencia de un oyente cualquiera. Me he ovidado de mi profesión de productor, de músico, de crítico.

Ya sé que se trata de un operación comercial. Que muchos quieren vivir del muerto, pero este álbum repleto de restos del naugragio de la vida de Michael, con canciones que quizá él nunca quiso que aparecieran,  también está lleno de sentimientos musicales.

Como la inefable, la entrañable ‘Much to soon’, probablemente la canción más vieja de toda esta pequeña colección de recuerdos de Michael, cuando Michael era más consciente de su talento y todavía luchaba por ser el mejor.

No he podido más que convertirme en un sentimental y un agradecido por la cantidad de minutos de felicidad que nos proporcionado a todos los que nos gusta la música.

Su amor por la música nos lo demuestra cuando incluye y llega a grabar para “Thriller”, una versión a su modo de ‘Behind the mask’, el soberbio tema instrumental con vocoder de la Yellow Magic Orchestra, de Ryuichi Sakamoto, cuando empezaba. Quizá escogió  este tema, influenciado por el propio Quincy Jones, que en su sello Qwest, distribuido por A&M, acaba de publicar los discos de la Yellow Magic Orchestra, los que aparecían en el sello Alpha japonés.

Y cuento ahora una anecdota que nunca había contado. Jamás. Tampoco se presentó el momento como ahora. En agosto de 1981, mientras cumplía mi segundo año de estudiante de productor e ingeniero en Los Angeles, pude entrevistar a Quincy, en las oficinas del cuartel general de A&M, el viejo estudio de Chaplin en Hollywood. Yo le quería vender a lo que producía en aquellos días, los discos de Azul y Negro, temas de tecno como el grupo japonés... Le puse un par de temas y muy cordialmente me dijo que ya tenía a la Yellow Magic Orchestra en su “rooster”. Más interesando estaba en producir un gran disco de “flamenco”.

Se nota en el álbum “Michael” que ‘Hollywood Tonight’, aunque esté alterada ahora en su producción, data también de los primeros años ochenta. Es como una segunda ‘Billie Jean’ a su manera. No está nada mal.

Me gusta, ya lo sabeis, el tema con Lenny Kravitz. Como el guitarrista, ignoro las razones por las que no quiso lanzarla con él todavía vivo. Y sorprendente el trabajo de Tricky, en ‘Keep your head up’.

En definitiva, si este álbum fuera de un artista nuevo, todos estaríamos diciendo que se trata de una sorpresa atómica, de un enorme álbum. Pero volvemos a la realidad. Es el álbum de  los intereses creados. La compañía, la familia, los buitres de alrededor. Ojala Michael ya se haya reencarnado y sea feliz, completamente feliz como me he sentido sentimentalmente escuchando este álbum, sin prejuicios, sólo por el placer de escucharle a él, al entreñable Michael.

Abajo, el clip de ‘Hold my hand’.