OzzyOsbournePerforming_largeDe una pieza se quedaron, hasta ahora no lo habían dicho, Tommy Iomi y Geezer Butler cuando se enteraron de la recaída del cantante de en las drogas y el alcohol.

No se lo esperaban, y lo que es más: no apreciaron ningún tipo de señal o síntoma que acusara a Ozzy Osbourne. El cantante como un pillo se lo ocultó. Y eso que hasta grabaron juntos el nuevo disco “13”, pues bien, ninguno de los dos se percataron de nada. Los dos tragaron. Ahora acusan a Ozzy de ser un gran actor (por algo ha protagonizado un show familiar en TV durante años).

Black Sabbath grabaron “13” entre agosto de 2012 y enero de 2013 en los estudios Shangri La de Malibú. Precisamente ese último mes Ozzy Osboune, grabación concluida,  no se le ocurrió otra cosa que reconocer en Facebook que había recaído en sus viejos malos hábitos, aunque eliminando su “comportamiento loco”.

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Estas declaraciones dejaron de una pieza al guitarra y bajo de Black Sabbath, que no lo habían sospechado ni por lo más remoto. Aunque en realidad fue la esposa de Ozzy, Sharon, la que les dió el “soplo”:

“¿Sabes qué?, yo no lo podía creer. Estaba trabajando en mi casa y yo no caí en ello en absoluto. Ninguno de nosotros lo hizo. Él realmente lo escondió muy bien. Fue una sorpresa cuando Sharon me lo dijo. No podía creer que hubiera estado bebiendo otra vez. No vi ninguna señal al respecto”, ha comentado un todavía incrédulo Iomi.

“Fue muy bueno en mantenerlo en secreto. Pensé que estaba hablando mucho, solía volvernos locos porque no paraba de hablar, pero lo achacamos a la emoción de hacer el álbum”, agrega Butler perplejo.

A pesar de que Ozzy engañó como a chinos a Tommy y Geeze, ambos han asegurado que, en cualquier caso, las circunstancias personales de Ozzy Osbourne no afectaron nada a su rendimiento en el estudio. De hecho aseguran que trabajó mejor que nunca… Aunque después les confesara Sharon que Ozzy había tenido que ir a rehabilitación.