Primero fue Paul Rosenberg, mánager de , quién salió en su defensa cuando el rapero fue acusado de mal gusto por utilizar en directo sonidos fuertes semejantes a disparos, ahora ha sido el propio Eminem el que ha dejado claro que sus conciertos no están diseñados para personas sensibles precisamente.

Las críticas arreciaron a partir de su reciente show en el festival Bonnaroo. Algunos fans confundieron las explosiones con detonaciones, sonido de disparos. A muchos no les gustó nada, algunos llegaron a aterrorizarse ante la posibilidad de un atentado. Rosenberg se encargó de aclarar rápidamente que no se trata de simulación de tiros sino de efectos pirotécnicos que el rapero viene utilizando desde hace muchos años sin provocar – hasta el momento- ningún tipo de trauma a nadie.

Eminem ha decidido mostrar en las pantallas de vídeo una advertencia desde el escenario en su Festival Firefly en Dover, Delaware, el sábado por la noche. Advertencia que se supone que seguirá mostrando en conciertos venideros:

“Si te asustan fácilmente los ruidos fuertes o te ofenden las letras explícitas, no deberías estar aquí”.

Muchos asistentes al concierto se alarmaron al escuchar las fuertes explosiones y ManchesterLas Vegas resonaron en sus cabezas. Fue sobre todo en la canción “Kill You” de “The Marshall Mathers LP” de 2000.

La actuación de Eminem fue calificada como “EXTREMADAMENTE irresponsable y desagradable” o “UN POCO DEMASIADO REAL AL FINAL” en varios tuits. Hay quién describió los gritos de muchos de los allí presentes como “terroríficos”.

“Oír un sonido de bala y ver a la multitud caer al suelo por instinto no es divertido, bonito o divertido. Esta es la triste realidad que estamos viviendo. Esto no es divertido ni siquiera algo sobre lo que se pueda bromear”.

Resultado de imagen de eminem bonnaroo 2018

En seguida salió al quite el mánager del rapero, aclarando que usa un efecto pirotécnico que crea un fuerte “boom”:

“Ha utilizado este efecto, al igual que otros cientos de artistas, en su show en directo durante más de 10 años, incluidas las fechas anteriores de festivales en EE. UU. en 2018, sin quejas”.