Emeli , anoche, en el escenario del Corral de la Pacheca, en Madrid

Para empezar, mi admiración, mi más rendido tributo a , a su voz, a su tono, a su técnica, anoche en el horrible lugar del Corral de la Pacheca, en Madrid.

Un artista de su categoría no podía sentirse feliz, actuando en medio, de la intervención de Baxter Dury y, luego los Kooks, como en fín de fiesta. ¿Los Kooks son más importantes que Emeli Sande?. Para los estúpidos de las Beefeater London Sessions, parece ser que sí.

Es una pena que veamos a una maravillosa artista como ella, gracias a la publicidad, gracias a una marranada que ensucia la música. Ella es maravillosa, única.

Me gustó mucho en directo. Quizá no es lo carismática que uno no podía esperar. Pero es su voz, su maravillosa voz la que te deja con un sentimiento de bienestar, de absoluta maravilla. Luego, ella es simpática, afable, como si viviera en una nube. Y es que la vive.

También estuvo en el puñetero Hormiguero de ese impresentable. Lo he visto esta mañana en la página web de Antena 3. Ignoro quien la aconsejó y por qué hizo ‘Heaven', en lugar de su ‘Next to Me'. Pero por encima de todo está su voz.