Elvis está en tus pantalones vaqueros.
Está en tu hamburguesa
Elvis está en tu madre
Él está en todo el mundo.
Él está en los jóvenes, en los viejos,
en el gordo, en el flaco,
en el blanco, en el negro
la gente es de Elvis también .

(Canción rock “Elvis is everywhere” de Mojo Nixon)

Cuando le escuché a John Lennon decir esta sentencia: “Antes de Elvis no había nada” ,se me quedó el alma en blanco. Me quede muy pensativo. A ver, que había a nivel popular de música, mediados de los años cincuenta. Bing Crosby y Frank Sinatra luchaban por ser la máxima estrella del pop de aquellos días. Y de repente, apareció Elvis con su peinado, su tupé sus pantalones de cuero y moviendo las caderas de manera provocativa. Parecía un símbolo básico del sexo. Un depravado para los ojos de los fans conservadores , los llamados “bobby soxers” . Aunque también fue el primero en saber utilizar maravillosamente a la televisión que acababa de nacer .
El fenómeno Elvis se certificó con un artículo en el Wall Street Journal, titulado. “Elvis hoy es un negocio” . Había multiplicado las ventas de los pequeños transistores que repercutían en aquellos años cincuenta. Antes de Elvis se vendían una cien mil unidades al año. Con Elvis se vendieron cinco millones, en el año 1958.


Pero hubo problemas raciales. Muchos sureños acusaron a Elvis de ser un sureño racista que había robado la música a los negros. Se llegó a decir que hablarle de los negros al facha de Elvis era como haberle hablado a Hitler de los judíos. Elvis era el rey blanco para sólo los blancos.
Con el inconmensurable éxito se proclamó un estado de excepción , un fenómeno nacional que llegó a cambiar a todas las juventudes, incluso a los negros. Siempre había problemas, riadas de chicas que superaban a los policía. Una especie de locura colectiva como jamás se había visto antes en la sociedad americana. Las “teenagers” de Elvis empezaron a pensar que por fin su generación era diferente a la de sus parientes.

Los padres de aquellas chicas le llegaron a ver como la “personificación del diablo”. Elvis se convirtió en un peligro para la seguridad de los Estados Unidos. Por tanto, tenía que servir en el ejercito, como cualquier otro negro de su tierra de Tennesse.
John Lennon concluyó que cuando Elvis volvió de servir militarmente en Alemania , simplemente, ya no era Elvis. John dijo. “Presley murió en Alemania” .

Y es que inmediatamente había desaparecido para la básicas dimensiones de la sociedad americana. Se convirtió en una decrépita estrella de Hollywood. Elvis se retiró de su último concierto el 26 de junio de 1977 en Indianapolis con las siguientes palabras:” Puede que nos volvamos a ver otra vez, Dios les bendiga”. Adiós (en castellano)”