EL RIDICULO DE LA MEDIOCRE ROSALIA Y EL RIDICULO DE LOS GOYACUANDO EN PLASTICOS Y DECIBELIOS no nos gusta algo musical preferimos , en muchas ocasiones, evitarlo. Hasta ahora no habíamos escrito  mucho sobre esa “virgen del marketing” , una sobrevalorada hasta el absurdo como es Rosalia.

Un personaje  creado con dinero de vaya a saber de que procedencia,  desde los estertores de la mediocridad y la decadencia más absoluta de la industria discográfica. Vamos, de lo poco que queda de ella.

Algunos tontos contemporáneos la culpan de haberse aprovechado de los Chunguitos,como si fueran  el parangón de la música “gitana” . La culpan de apropiarse de forma injuriosa, del pésimo tema de flamenquito  que es “Me quedo contigo” .  Por mucho que los traten de llevar a la alturas de las “obras artes de la música contemporánea” el tema no pasa de ser una rumbita flamenca.  Por mí , como si Rosalia quiere cantar un tema de los “zombies”.

El problema es el insulto, la ignominia musical- quien será el alucinado del arreglo-  de introducir una  canción tan mediocre , con un coro que simula un coro gospel o algo peor, basura incalificable, con errores en la armonía,  de catón musical. Incluso con choques armónicos entre la voz de Rosalía y el coro, vergonzosos. Y esa voz de Rosalia que es  un constante desperdicio de afinación y con una pronunciación indescreptible.

Pues todavía , el estado catatónico musical de este país, impone a Rosalia , a base de dólares americanos, como la octava maravilla de la música. Es el colmo.

Por no hablar del “mindundi” independista  presentador de los Goya, el catalanísimo Andreu Buenafuente o Malafuente , que no tiene gracia ni aunque se vista de payés o lagerterana . Todos los Goyas es un patetismo. Hasta el miserable  aprovechamiento de los impedidos intelectuales. Un deliro tóxico.

Los Goya , año tras años es una burda y patética copia de los Oscars de Hollywood. Unos Goyas sin estrellas ni gente con “glamour” , un estercolero del cine más pútrido, peor incluso que la música.

No hay más cera la que arde. Muertos los decentes, los prescriptores, los “trileros” de la Socidad General de Autores,   con  el poder del mal gusto, el cine y la música en España seguirá siendo algo irrelevante.

Aquí, sólo el fútbol, sólo el fútbol es belleza y pasión.

Abajo, el patetismo de Rosalía.