En el décimo octavo aniversario de la muerte de Joey Ramone, recordamos el disco de debut en 1976 del grupo de Queens.

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La foto que ilustró su debut.

La importancia de ser un “ramone”. No es un cumplido, posiblemente los Ramones, Kraftwerk y Bob Marley and The Wailers (con permiso de Sex Pistols, Roxy Music y Led Zeppelin) fueron los grupos más influyentes de los años 70, los que más caminos abrieron.

La trascendencia de Ramones en el punk y el power pop es innegable y llega hasta nuestros días, y hasta un grupo tan críptico como los alemanes Kraftwerk quiso en cambiar del color al blanco y negro la portada de su aclamado “Trans European Express”, tras ver la sencilla foto del primer álbum de los neoyorquinos.

Su disco debut publicado en 1976 alcanzó sorprendentemente el estatus de “disco de oro” en primavera de 2014, 38 años después de su publicación. La Recording Industry Association of America señaló que el disco ya contaba con las correspondientes 500.000 copias vendidas que lo certificaban como oro. No es la primera vez que un disco de los Ramones lo consiguió, la recopilación “Ramones Mania” alcanzó esa certificación seis años después de su edición en 1986. 

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“Ramones” fue un soplo de aire fresco para la música de los 70, uno de los discos considerados adelantos del “punk rock”, como la liberación del rock a un reciente pasado demasiado complicado y autocomplaciente.

Aunque conviene no olvidar que hubo muchos grupos buenos en los 70, entre ellos unos cuantos del llamado rock progresivo. Los setenta fueron unos años muy interesantes, poco homogéneos, con muchos rumbos y ofertas diferentes.

Los Ramones fueron la materialización del vaticinio de Lou Reed de que en cualquier momento llegaría la “stupid music”. Lou se refería a un tipo de música sencilla y directa que recuperase los fundamentos del rock and roll primigenio.

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1975, primer número de la revista “Punk”. Lou Reed en portada, Ramones en el interior.

Hubo signos que anunciaron la inminente llegada de Ramones (Brownsville Station, Dictators) pero el fenómeno empezó a cuajar con la aparición del cuarteto de Queens.

“Beat On The Brat”, “Judy Is a Punk”, la prohibida “I Wanna Sniff Some Glue”, el himno “Blitzkrieg Bop”, la versión “Let´s Dance”… Se puede citar cualquier canción de ese debut porque todas representan lo mismo: diversión y minimalismo sonoro contra los excesos del rock 70´s. Era como si unos Stooges acelerados versionaran a los Beach Boys. Puro teen.

Y tal vez la imagen de Ramones (chaquetas de cuero, camisetas, tejanos rotos, deportivas, flequillos) es la imagen corporativa más carismática del rock desde los primeros Beatles. Y eso que algunos miembros del grupo venían del glam, odiaban esa falta de sofisticación y hubieran vestido de otro modo.

Lo mismo le pasaba a algún beatle en sus comienzos, a John Lennon sobre todo, pero los de Liverpool lograron deshacerse de ella en 1965/66, Ramones tuvieron que cargar con el “teen” hasta el final, con todas las consecuencias.