Portada del octavo album de Mark Oliver Everett , mister AnguilaToda la vida de Mark Oliver Everett, es decir, mister E, mister Anguila, ha sido un proceso que el mismo llama de continuos electro-shocks.

Su padre murió de un ataque al corazón, cuando Mark era poco más que un niño. Su padre había sido un alcohólico y un genio de las matemáticas cuanticas. Su querida hermana Nancy se suicidió hace cuatro años, tras un largo proceso de esquizofrenia. Y hace tan sólo dos, murió su madre.

Por si fuera poco para nuestro delicado y sentimental líder, tras publicar su septimo álbum, “Hombre Lobo, con implicaciones por su amor a los puros Cohibas, hace poco más de seis meses, se divorcia de su amor de toda la vida, entra en una depresión, casi se suicida, pero termina por escribir este álbum, grabado en su propia casa, en Los Feliz, con tan sóla ayuda de un magnetofono de cuatro pistas.

[ad#adsense-250×250]Para el estilo de mister E. Todas las canciones, casi todas son bellas, pero la llamada ‘A line in the dirt’, compuesta y desarrollada por su piano, es una de las canciones más bellas que he escuchado en mucho tiempo. A la primera, me ha puesto la carne de gallina.

Siempre me ha gustado mister E, pero cada vez que más me hago mayor más me gusta su interioridades mentales, musicales, sus acordes fáciles, pero con esa melodía de una belleza sentimental insuperable.

Escuchad, por favor, ‘A line in the dirt’.