Pues, la verdad es que todavía estoy impactado por la excelsa calidad de las voces, la armonización de las canciones, la belleza de algunas melodías y la sensacional calidad musical en directo de Dry the River, el mejor grupo londinense en folk-progressive-rock en muchísimos años.

El grupo se basa en la ambición musical de Peter Liddle, con una falsete espectacular, y su amigo y guitarrista Matthew Taylor. Ellos dos son el alma del grupo, aunque Will Harvey, con su aportación al violín y también que toca la mandolina, da un termino diferenciador a todo el grupo.

Sobre todo, ‘No rest' me impresionó en la pequeña sala  Copérnico de Madrid -desgraciadamente es otra cerveza la que sufraga estos conciertos-, donde fueron los teloneros de Los Campesinos, un grupo que sonaba totalmente amateur comparado ante sus teloneros. Mala reputación para los Campesionos tocar después de Dry the River.

Te quedas impresionado cuando empiezas a escuchar ‘Weights and Measures', con ellos alejados del micrófono y como crece el tema. Increíble.

Pude hablar con ellos tras el concierto. Y lo primero que les dije es que me habían gustado más que Fleet Foxes, que supongo que es su pequeña “marca de Caín”. Les dije que desprecian demasiado el sonido de la batería y que deberían seguir un curso entre temas más dramáticos o menos para descargar a la actuación de  cierta monotonía con las voces.

Sólo consejos, porque no se les puede decir absolutamente nada de como armonizan las canciones, como con pocos instrumentos parecen sonar como una buena orquesta. Eso es difícil y sólo se logra con habilidad musical.

Hablamos también de East of Eden, un viejo grupo de la Deram, que me gustaba mucho y que tenía ciertos toques a lo Dry the River. Sobre todo, porque en East of Eden tocaba el gran violinista Dave Arbus, que también toca en el álbum de los Who, “Who´s next”.

También les recomendé a un gran grupo de rock con violinista, el gran Jerry Goodman de Flock. Todo lo apuntaron, con desparpajo y con ganas de aprender.

Tienen la luminosidad de un grupo impaciente por hacerse oír. Van en camino. Pero son tan buenos, que cualquiera sabe lo que ocurre ahora. Antes sí lo sabíamos.