Empiezo por el titular. La cadena de televisión ABC, propiedad de Disney (como Pixar), ha llegado a un acuerdo con la Academia de cine para seguir retransmitiendo todas las ediciones hasta el 2020. Todos nos hemos preguntado,  esta tarde, en el teatro Kodak, cuál era
este amor repentino,  de arrebato. Pues bien, hemos sabido después que se espera un aumento del 12% del indice de audiencia y un 25% en la cuenta publicitaria. Asi que a Disney, que le va
también, ha decidido quitarle la tentación compradora  a Murdoch y ha aumentado nada menos que cuatro años más,  un contrato que esperaba en el 2016. Más tarde nos hemos sabido cuál era la factura para Disney. La cantidad a pagar:  560 millones de dólares. Es decir, a 70 millones por año contratado. ?Qué es lo que pasa?. Pues que la televisión esta más fuerte que nunca, porque se puede ver a través de internet. Toda mi vida -desde la Navidad de 1972- siempre había visto en este Sunset Boulevard, “billboards” gigantescos anunciando discos, más tarde películas. Ahora, son series de televisión. Signo de los tiempos. ABC es TV, es Oscar.

Le he oído decir a James Franco, el presentador de la gala de la madrugada del domingo a lunes, que el temido Bruce Cohen, el amo de esta edición, euforico como estaba ayer, le ha prohibido al actor de 127 horas y posible perdedor al Oscar como mejor actor, ensayar y cantar con Cher la cancion de Burlesque, que al final no ha sido nominada al Oscar y con ello se ha provocado la gran polémica. Franco se queda taciturno, porque además, Cher ha rajado  a gusto de
la Academia por semejante afrenta.

Pero Anne tambien ha sufrido. No estoy seguro de que aparezca en la ceremonia, la floja interpretación que ha hecho la Hatteway de ‘Don't cry for me Argentina', la polémica canción del musical Evita, en ese tunel del tiempo virtual que ha creado el iluminado de Cohen. Pero, bueno, todo es posible.

La euforia del todo poderoso Cohen es que el fiscal del estado, apoyado por Obama, ha certificado que es inconstitucional prohibir los matrimonios gays. Asi que Cohen lo ha celebrado con champan. Obama, titubeo tras titubeo, al final ha apostado bien. Y estos gays más que nunca están bendecidos por el propio Obama, como se podia leer en el New York Times.

Para revindicar  la maldad femenina, Cohen ha anunciado que la ambiciosa Mila Kunis será una de la presentadoras. Nada mas que verla de frente, te das cuentas que es un reflejo de lo que hemos visto en
la pantalla con El cisne Negro. Perversión, ambición. Pero no me ha impresionado tanto, comparada con otras estrellas.

No voy a transcribir la interesante conversación con A. R. Rahman, el mejor músico hindue de todos los tiempos, con permiso de Ravi Shankar, pero me he quedado estupefacto cuando me he enterado de la verdadera razón por la que no cantará el domingo el magnifico ‘If a rise' -cada día más cerca de los pronósticos-. Y es que Dido esta embarazada de dos meses y se ha negado a viajar a Los Angeles. Increible. Su marido se llama Rohan y es que practicamente me he creido que estan los dos embarazados.

Por otra parte, Gwyneth Paltrow, al conocer que la ABC, es decir, Disney ha vuelto a renovar con la Academia, se pone pesimista con su excelente ‘Coming Home', además se esta portando muy bien, al ayudar a Chris Martin, que lo esta pasando mal, porque sus padres se han separado tras 30 anos de matrimonio. Asi es este curso de la vida.

La Academia esta exultante, porque la edad media de  los individuos que están nominados es la mas baja desde 1977. Desde luego, James Franco y Anne hatteway, 32 y 28 anos, es la pareja más joven en la historia de los presentadores de los Oscars. Cohen presume de que por primera vez, se ha utilizado una pareja heterosexual como presentadores. Se equivoca. Ya ha pasado en dos ocasiones. Y la primera, con el rey de estas ceremonias, el increible Bob Hope, acompañado de Celeste Holm.

La ultima sospecha entre bastidores del Kodak es que El Discurso del Rey va a perder el oscar a la mejor película. Facebook gana la partida.