David Gilmour está haciendo una serie de entrevistas, apropósito de su vuelta a Popmpeya, al circo que les dió otra vida a Pink Floyd.

De la primera Pompeya, David Gilmour recuerda con amargura:

“Fue en un momento en que me tenía que  definír a sí mismo como  guitarrista . Había sido   un poco difícil entrar en Pink Floyd y sustituir  Syd [Barrett] y tratando de copiar su estilo un poco, pero al mismo tiempo cambiarlo hacia lo que quería hacer”.

De las dos  Pompeyas , Gilmour asegura:  

“No puedo recordar cuánto tiempo estuvimos allí la primera vez .  Debió haber sido más de una semana en Nápoles , pero hacía mucho calor.Esta vez también  de nuevo,tuvimos mucho calor, pero fue muy diferente en general, ya que teníamos una audiencia y estábamos haciendo un show. En el principio del espectáculo, cuando desapareció  el último rayo de sol que circulaba por detrás del Vesubio sobre la cima de esta fantástica arena, es hermoso”.

Y tocar en lugares emblemáticos:

“En los últimos dos años, hemos apuntado a jugar en lugares hermosos. Hemos estado en  el Radio City Music Hall de Nueva York y el Auditorio de Chicago, así como en Pompeya y el Circo Máximo de Roma. Realmente me gusta crear algo donde la gente debe tener algo más que la experiencia de la música en una habitación, que piensen que ese concierto  fue algo especial'”.

Después de tantos años, esa ilusión.