Cuando la empecé a oír me quedé absolutamente inquieto, sorprendido, humillado por la imaginación de David Bowie.

De como un tema con una mecanización de ritmo de jazz se pasaba a una canción tierna, con una de las mejores melodías de Bowie en su carrera y eso es ya mucho decir.

Dije que no estaba muy seguro de que era una obra maestra. Tanto como “A day in the life”, la técnica de unir dos canciones y convertirla en una unidad genial. Maravillosa. Pero es que no puede estar más cerca. Con esa letra absolutamente genial , entre Kendrick Lamar en colaboración de arreglo y su historia, de como el puñetero infarto de miocardio, por el que está condenado a un bypass , triple en su corazón, lo ha convertido en una “Blackstar” , pero sea una puñetera estrella negra , aún da una luz maravillosa, increíble sorprendente.

Cuando una obra te deja intranquilo, te provoca rechazo-miedo-amor es que probablemente sea una obra de arte. No lo sé.

PERO ES UN MARAVILLOSO PLACER oir el preocupante tema de casi diez minutos de David Bowie.

Canta Bowie que no es un gangster, que no es una estrella del pop, que no es una estrella de cine, que no es una estrella limpia.
Es decir, casi reniega de todo lo lo que puede representar. Sin embargo, asegura que es una “estrella-estrella” , una estrella negra, impredicible, alienígena.

En el video encontramos probablemente al major Tom muerto . Es como si el major Tom se hubiera reencarnado en esta “estrella negra” de Bowie.

No sé. Lo que sí sé es que cuando canta “Something happened on the day he died… ” para justificar que es una estrella negra, todo cobra un sentido epíco, porque la melodía es maravillosa.

Pienso sobre todo que las influencias de Scott Walker , en la primera parte del tema, son increíble.s Bowie siempre ha sido el fan numero uno de un genio como Walker. Ahora se ha acercado más a su ídolo.

Sin conocer siquiera su nuevo álbum, que llegará con sus 68 años , esta es la gran canción del año . Una absoluta obra maestra.