Según informa The Guardian, David Bowie ha dejado a su familia un total de 70 millones de libras esterlinas.

Como informábamos en Plásticos y Decibelios el viernes, en el testamento se especifica que la mitad del dinero es para su viuda Imán, y de la otra mitad un 25% irá a parar a su hijo, el cineasta Duncan Jones y el otro 25% a su hija Alexandria (Lexi), más una propiedad en Little Tonshi Mountain, cerca de Woodstock.

Para Imán Abdulmajid Jones también el apartamento que tenía Bowie en Manhattan. Dos áticos que compró por 4 millones de dólares en 1999.

El testamento de 20 páginas, hecho en 2004, fue presentado en la Surrogate´s Court de Manhattan el viernes. El testamento estima la fortuna de Bowie en esos 70 millones de libras pero no contiene un desglose de sus pertenencias y propiedades.

Tampoco hay referencia a su nombre artístico, David Bowie, por ninguna parte. En todo momento el citado es David Robert Jones porque Bowie no cambió legalmente nunca su nombre, por lo que su título es “Última voluntad y testamento de David R. Jones”. Un documento elaborado por el abogado de Manhattan, Herbert E. Nass, también autor del libro “Testamentos de los famosos y ricos: Una visión fascinante a los legados de las celebridades”.

Además, Bowie deja 2 millones de dólares a Corinne Schwab (Coco) su asistente personal desde hace muchos años. En un codicilo de 2007, dejó a Coco sus acciones en una compañía llamada Opossum Inc. También dejó 1 millón de dólares a Marion Skene, la niñera que crió a Duncan Jones.

La voluntad nombra dos albaceas, el mánager de Bowie, William Zysblat, y un abogado de Londres, Paddy Grafton Green. Pero los documentos presentados con el testamento indican que Green se hizo a un lado dejando al Sr. Zysblat como único albacea.

Bowie dijo en el testamento que quería que su cuerpo se enviara a Bali para ser allí incinerado “de acuerdo a los rituales budistas de Bali”. Sin embargo, agregó que si la cremación en Bali no fuera posible, quería que sus cenizas fueran esparcidas allí. Su certificado de defunción, junto a el testamento, indica que su cuerpo fue incinerado en Nueva Jersey el 12 de enero.