Muchas veces me cuesta mucho entender a . Quizá porque su caracter tiene tantas aristas, tan sorprendentes desviaciones en su mente, que te deja perplejo.

La primera vez que le conocí fue en los camerinos del Palacio de Deportes de Madrid, en una entrevista con 40TV, en los tiempos de . Sorprendentemente, me pareció un chico francamente razonable y no tenía nada que ver con Kurt Cobain, que estaba totalmente ido en aquella entrevista y me respondía con monosílabos.

Por eso, me sorprendió muchísimo que al acabarse Nirvana irrupiera con un grupo, donde se convertía en el guitarrista. Aunque aseguraba que era un fan de Paul Mc Cartney, se consideraba un adepto de Led Zeppelin, por eso combatía tanto en ese estilo.

Luego, no hace mucho, su aventura con ese increíble supergrupo con su ídolo John  Paul Jones, de Led Zeppelin. Un fracaso.

Más adelante vuelve a querer el sonido Nirvana, otra vez, con Butch Vic. No, no lo consigue, aunque el último álbum de Foo Fighters no está nada mal. Para la industria americana, una joya, porque está con cinco nominaciones a los Grammys

Pero cuando ya me desconcierta absolutamente es cuando declara a Billboard que se necesitan más Adele para salvar a la música.

¿No le estará haciendo la pelota a Rick Rubin, que es el amo” de su compañía?. ¿No le estará haciendo la pelota a Sony, su compañía, la misma de Adele en norteamerica?.

No me puedo creer lo que dice de Adele. Asegura que es un extraordinario álbum. Aunque sea un fan de Mc Cartney. En fín, pero todo encaja en el temparamento veleta de Grohl.