Dave Grohl no recuerda ni la cantidad de entrevistas que lleva, en las vísperas de la publicación del nuevo álbum de su grupo Foo Fighters.

Uno mismo ha leído una cinco entrevistas, algunas de ellas, con cierta inteligencia en las respuestas.Pero la más sorprendente es cuando he tenido que leer que la mayor parte de las canciones de “Wasting Light” están marcadas por las canciones de Abba y Bee Gees.

Parece una demencia que Grohl diga semejante cosa, pero es verdad. Nunca, absolutamente nunca,  he oido un álbum de rock absolutamente fuerte, tentador, con esos estribillos melódicos tan marcados. Me recuerda a los tiempos de  Deep Purple, Jeff Beck Group y un poc0 de Led Zeppelin.

Jimmy Page siempre decía que no hay nunca una buena canción “heavy” si no tiene un estribillo comestible.

Y eso ocurre en temas como ‘Rope', ‘These Days', ‘I should have known' y ‘Walk'. Naturalmente, estos cuatro temas son los que más me gustan de largo, en el nuevo, el enorme y portentoso “Wasting Lights”.

Escuchando ‘These Days' parece que estoy sintiendo realmente a los hermanos Gibb. Es increíble, pero con una fuerza y una vehemencia descomunales.

Hacía años que no escuchaba un álbum de rock heavy de tanta entidad, de categoría. Por supuesto, el trabajo de Butch Vic mejora el sonido que salía del garaje de Grohl, en San Fernando Valley. El trabajo del productor y líder de Garbage ha sido tan preciso, que el sonido es brutal, bestial, con una compresión soportable. Se nota la grabación analógica, aunque al final lo oigamos todo digitalmente.

Gran álbum, altamente recomendable.

Abajo, ‘These days'.