Sinceramente, resulta ya un personaje patético.  Como fracasa en todo lo que toca, cada vez que le hacen una entrevista trata de hacerse el interesante u ofrecer el titular con que todos los informadores puedan hablar de su “fuerte personalidad”.

La última idiotez es la que le ha soltado al muy honorable periódico The Guardian, al advertir que el concierto de Hyde Park, este años, en con motivo de la Olimpiada de Londres, será defintivamente el último acto del grupo.

Eso ya lo ha dicho en varias ocasiones anteriores, pero la novedad en esta ocasión es que culpa al bajista y al batería del grupo de estar muy aislados y muy lejos de sus ideas. Ahora resulta que el grave problema no es la rivalidad que mantiene con Graham Coxon. Ahora ese no es el problema.

Pero, como decía un críticos inglés amigo, ¿quien necesita ya a ?.