EL CUERPO LLENO DE DROGAS DE OZZY OSBOURNE siempre me ha parecido un personaje ridículo, magníficamente guiado por su esposa y manager, Sharon, la hija de Don Arden, el manager precisamente de Black Sabbath y un absoluto borde para hacer grandes negocios en este mundo de la música.

Ozzy conoció a Sharon cuando ella  sólo tenía 18 años. Desde entonces, en vez de cualquier otra cosa, ha sido la “madre” de Ozzy, la promotora que ha inspirado su relación con el demonio, la imagen de ritos satánicos que proceden desde los tiempos de Black Sabbath. Incluso convenció a Ozzy para que la familia hiciera el reality de la MTV. Una genia.

Ahora, se anuncia a bombo y platillo, que casualidad, coincidiendo con el nuevo álbum de Ozzy Osbourne, que el viejo cantante se va a someter a un severo análisis, de como un hombre que se supone que ha estado sometido ante tantos años de drogas y abuso de alcohol, puede hacer todavía discos o giras. La empresa “panoli”  que ha aceptado el reto publicitario, dice que se gastárá más de cien mil dólares paar estudiar el fenómeno Ozzy.

[ad#adsense-300×250]Es increible que bien trabaja la publicidad Sharon. Porque el álbum, bueno, he escuchado el single, es un puro bodrio, como la imagen patética que dio Osbourne, que nunca ha tenido voz, que apenas sabe música, cuando el festival de Hall of Fame y su ridícula actuación con Metallica.

Pero este mundo está lleno de fenómenos como Osbourne. Y lo siento por la legión de fans de rock duro que le veneran, pero es la verdad.

Abajo, Ozzy Osbourne, en ‘Dreamer’.