Con Matt Bellamy ,anoche,  tras el concierto

Con Matt Bellamy, anoche, tras el concierto

volvieron a dinamitar la conciencia de lo que es un concierto en este siglo XXI.

Apoyados por las dos torres audiovisiales de “resistencia”, el grupo de Matt Bellamy sobrepasa los límites de volumen sonoro de lo que crearon  Jimi Hendrix y el increíble Tom Morello . Dos genios de los que dice Matt  que se encuentra apoyada su nueva y cada vez más peculiar técnica como guitarrista.

Pero uno piensa que están también incluidas las tripas de Trent Reznor y su delirante volumen de una banda. Han ejemplarizado Muse, de alguna manera, los samplings que llevan en directo y el teclista de apoyo, que es consustancial al sonido actual de Muse, cada vez más “heavy”, en el asombroso termino de la palabra.

Hace tiempo que no veíamos a Matt Bellamy y queríamos saludarle. Llegaron muy tarde a Madrid, casi a tiempo para tocar, así que el encuentro no se podía producir hasta pasado un tiempo, tras el concierto.
Muse tienen la buena costumbre de cenar, tras casi las dos horas de permanencia en el escenario. No es un show que se sea tampoco agotador. Es más justo de ajustes, de concentración mental, que de esfuerzo físico.
[ad#adsense-250×250]Nuestro gran amigo Lucas, me dice que veremos al grupo tras el concierto. Y así fue. No podía esperar  encontrarme en el camerino, mientras esperabamos la llegada de Matt y Dominic, al mismísimo George Bellamy, padre de Matt , y uno de los guitarristas de los famosos Tornados, cuando el gran poductor Joe Meek, inventó una manera de hacer música instrumental, a veces muy avanzada, con tan sólo el espíritu de una guitarras . Pero George estaba allí.

– Tu cara me es familiar , ¿Dónde nos conocimos?. En ,¿Wembley?. Bueno, en cualquier otro lugar.

El padre de Matt me cuenta que vive ahora cerca de Alicante y empezamos a diseñar un mapa imaginario, hasta que reconoce que me conozco la región y le digo que donde me señala se llama Guardamar.

-Sí, así, es a unos cuatro kilómetros de la costa de Guardamar tengo mi casa.

-¿Continuas tocando?.
-Bueno, sí , tenemos allí, en Guardamar un grupo de parroquianos. Nuestro propio grupo con el que nos divertimos.

-¿Con estudio de grabación?.
-No, no. Eso se queda para Matt. Nos han robado muchísimo con los derechos económicos que generaron los Tornados. El estudio de Matt en el lago Como si que es formidable.

-¿Has estado allí?
-Sí, claro. Es un estudio maravilloso en el sótano de la casa que ha comprado en Italia. Cuando me enseñó la colección de guitarras que posee, tan sólo en el estudio, en la parte de abajo, se encendieron mis ojos. Yo tenía que conformarme en los sesenta con mi vieja Gibson, que era maravillosa. Ya no las hacen.

Por fín , aparece , el “monstruo” del manager de Muse. Es el típico impostor de amabilidades, con un destino inmesericorde: lograr lo que quiere.
Su objetivo esa noche es intoxicar a mi amigo Lucas, a mi amigo Danny de la compañía Warner, para presionar a Live Nation para que organice en Madrid o Barcelona un concierto en un estadio. Parece que el objetivo es el Manzanares para el mes de septiembre. Pero yo digo que ese el peor mes, porque ya habrá comenzado la Liga. Le queda Montjuitch, ahora que el Español se ha ido para su propio estadio.

[ad#tradedoubler-300×250]Pero Muse están eufóricos, porque han conseguido dos Wembleys para el 10 y 11 de septiembre del año próximo. Y también ya tienen asignados los conciertos de San Siro para el 8 de junio y, otro, en París. La gira del próximo añor irá de estadios. Muse ya son tan fuertes como U2, como .

Matt entra en la sala. Viene con Domic y, por supuesto, el manager. Nos saluda a todos. Hay mucha gente de su familia, hasta su hermano Paul, el que le enseñó a tocar el piano a Matt, según nos cuenta el padre.
Matt viste un traje color granate, muy parecido a la cazadora de cuero que llevo puesta. El traje parece de prestado. Seguro que no se lo ha comprado su mujer, Gaia de la que se ha separado recientemente. Ella era psiquiatra.

Matt pregunta que me había parecido el concierto. Asiento con la cabeza y empiezo a hablar de ‘Undisclosed desires’.

-¿Te gusta?. Bueno, la clave de la canción estaba en encontrar el mejor sampling para los pizzicatos de cuerda que dominan el tema. A veces es complicado.

-Está maravillosamente programados.
-Estoy orgulloso de ello, porque es como penetrar en una nueva vía musical. No sólo es tocar la guitarra y el piano.

-Bueno, ya sabes que es casi imposible tocarlos con una oquesta, por culpa de mantener el tiempo y el pulso. Sólo queda el camino de programarlos. Me ha dicho tu padre George, que tu estudio en el lago Como es magnífico.

-Estoy muy orgulloso. Por  primera vez ni hemos querido utilizar a un productor. ¿Para qué?. Sabíamos lo que queríamos. Vivir en Italia me ha enriquecido . He descubierto incluso las canciones napolitanas, las famosas “tarantelas”.

-¿Qué consola de sonido tienes?
-Una Solid State, vendida por Peter Gabriel, que es como el alto manager de ellas en estos tiempos. Pero hay muchos inventos analógicos de lo que me he podido apropiar en los últimos tiempos. Por ejemplo, un viejo wah-wah de los años sesenta, como el que utilizaba Eric Clapton. El mismo prototipo.

– ¿Sabes que donde vives , al final del lago, en el Lago Luisa, en el hotel Fairmont, era el lugar favorito de Alfred Hithcock?
-No, no lo sabía. ¡Qué punto de emoción!. Me encanta el lago Como. Vivir en invierno es un poco aspero. Pero no deja de ser bello.

No pregunto por su “italiana” y viene Dominic , con su sencillez, su sonrisa. Hablamos de baterías y el sonido maravilloso que alcanza en directo. Por cierto, la mayor parte del concierto, una bandera española lució el bombo de Dominc.

-Buena idea, ¿pero también la sacastes en Barcelona’.
Mueve la cabeza y contesta que no,  con una sonrisa maliciosa.

Abajo, ‘Undisclosed Desires’.
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