Ayer, el escenario del Manzanares ,estaba casi listo.Gracias a la web de fans de Coldplay .

Creo que Chris Martin tenía anoche en Oporto un cabreo morrocotudo, porque varias de las piezas de sorpresa y de parafernalia del concierto no se pudieron utilizar a satisfacción por culpa de la maldita lluvia caída en Oporto, durante el concierto de Coldplay en el estadio Dragao, en el arranque de su gira europea en grandes estadios.

Normalmente, para el inicio de una gira monstruosa, con toneladas de  material para un estadio, siempre se suele escoger un puerto de mar para poder desembarcar las toneladas de los dos escenarios, que es lo habitual.

Por regla general, suele ser el puerto de Rotterdam. Pero, claro, estamos todavía en mayo y jugártela en Rotterdam es más que arriesgado. Frío, mucho fío y lluvia. Yo recuerdo un inicio de gira de Prince, en el estadio de Rotterdam y morirme de frío, con la lluvia.

El puerto europeo más al sur era el de Lisboa, peros se eligió Oporto. Eso es casi decir, Galicia, lluvia en mayo casi asegurado. El pronóstico no falló.

El manager de Coldplay debería aprender de esas cosas, pero él vive plácidamente en Los Angeles.

Así que el concierto fue Oporto fue deslucido, casi sin alma, a pesar de que en medio de la lluvia vitoreaban las canciones que más conocían. Las de siempre: ‘Viva La Vida', ‘Clocks', etc. Y se quedaron más mudos con otras. Sobre todo, con las de “Mylo Xyloto”, como era de esperar.

Ayer mismo el segundo escenario del “entourage” ya estaba en el Manzanares. Es el típico escenario, con dos laterales, que inventaron los Stones, hace muchos años. Y, además, ahora el inevitable, pasillo hacia el centro, que inventaron inteligentemente U2.

Ya veremos. La temperatura pronosticada para mañana noche en el Manzanares es de tan sólo 7 grados, con la humedad del río como decorado climatológico. No está prevista lluvia, aunque lloverá por la mañana. Ya veremos.

Lo que no quiere Chris Martin es un segundo concierto pasado por agua. Porque no serán los rayos y centellas de los Stones. Será otra cosa.

Abajo, el gran éxito de ‘In my Place' en Oporto.