COLDPLAY Y LOS TOROS

He leido en un tabloide británico que Chris Martin es más afín a los toros que los mismísimos catalanes. Pero puedo asegurar que el cantante de no tiene ni la más remota idea de como es la lidia taurina.

Simplemente, se acordó del DVD de AC/DC, en directo, en la Plaza de Toros de Las Ventas y le pareció que era el lugar idóneo para un concierto televisado en Madrid.

Y más para para un concierto de Coldplay, un par de días después de la salida del quinto álbum del grupo, el extraño “Mylo Xyloto”.

Tampoco es que Madrid haya sido elegida como la ciudad para la presentación del álbum. Tampoco. Este concierto del miercoles día 26 de octubre -peligro de lluvia- es el último que paga American Express, la tarjeta de crédito, que con la ayuda de Google y su You Tube quería promocionar la tarjeta con la idea -extraña idea- de reunir a un cineasta para que pudiera filmar un concierto en directo de un grupo de moda. Y,naturalmente, televisarlo mundialmente, a través de Internet.

Eso es lo que ha ocurrido con Terry Guilliam con Arcade Fire  y David Lynch con Duran Duran.

En esta ocasión, se ha elegido al holandés para filmar con 12 camaras a Coldplay, en la Plaza de Toros de Madrid.

Anton Corbijn nunca me ha gustado. Ni sus puñeteras fotos en blanco y negro. Está más vistas que nunca, son reiterativas, penosas.

Además colocarle como cineasta y compararlo con Guilliam -maravillosa imaginación- o el genio de Lynch, me parece un disparate. El holandés no pasa de fotógrafo. Corbijn ha hecho el horror de Control, con la vida de Ian Curtis y El Americano, el bodrio de los bodrios, que ni lo salvaba George Clooney, que encima le pagaba la película.

Corbijn ha tenido la desfachatez incluso de decir que no le gusta lo de la Plaza de Toros, que 12 camaras son pocas y que no es el lugar adecuado, aunque él es Tauro de signo zodiacal.

Al parecer, Corjbin y Chris Martin se encuentran muy a menudo en el mismo gimnasio del norte de Londres y han hablado desde hace tiempo sobre este concierto. Corbijn ha denunciado que Martin dijo que prefería la Plaza de Toros por el espectacular entusiasmo de los españoles en los conciertos.Y Corbijn le contestó que prefería Amsterdam.

Coldplay contempló la posibilidad de la Plaza de Toros de Barcelona, pero dado la reciente clausura de la Plaza y la polémica, se abstuvo de la Ciudad Condal, aunque sigue siendo su ciudad favorita.

Pesa también la terrible noche, la  negativa experiencia de hace un par de años cuando llevó todas las camaras al estadio olimpico de Montjuich y fue un solemne fracaso, con graves problemas técnicos. Incluso el DVD previsto de Barcelona jamás vio la luz.

Como dicen los taurinos, que Dios reparta suerte, en esta ocasión.