COLDPLAY Y EL TERCER ESCENARIO

Al estallar “Viva la vida” en el Palacio de Deportes de Madrid, en la noche del domingo, se produjo la mayor apoteosis o comunión entre público y que recuerde en muchos años. Me sorprendió. Repito que en años había visto una reacción tan descomunal.

Muchos que no se creen a Coldplay explican que la rabiosa comunión se basa en el aspecto de himnos que tienen sus canciones. pero el caso es que confunden los himnos con las melodías. En un mundo actual en que la mayoría de los grupos son incapaces de construir simples melodías que todo el mundo las pueda cantar , el caso de Coldplay se sale de la tabla y por eso se confunden con himnos. El himno es otra cosa. Que lo aprendan en el conservatorio.

Una cosa son las canciones y otra bien distinta es Coldplay como fenómeno en el escenario. inventaron el “stage B” ,que fue copiado debidamente por los Stones, pero Martin ,en el rizo de los rizos, utiliza hasta tres escenarios,llamemosle “stage C”. ¿Para que?. Para que Will, el batería, cante una estúpida canción o para justificar que en el último album ha intervenido muy poco. la mayoría de las canciones han sido programadas ,según el concepto de .

El arranque es perfecto con seis temas ganadores. pero, luego, se rebaja la nota demasiado hasta que aparece “Fix you” . y está bien que haya escenario B tecno y que luego arranque Viva la Vida. pero después de esta imbatible canción , sólo se pueden admitir bises, no otra vez un escenario c.

Luego, Martin es demasiado alto y descoordinado. Todavía no domina las tres distintas situaciones:como cantante sólo, con guitarra o sentado en el piano. Es difícil. Se encuentra todavía un escalón más abajo que y ya no digamos de Jagger. Supongo que será cuestión de años. O no.

Otro problema es la cantidad de samplings quer tiene que utilizar el grupo. El problema del “quinto miembro” sigue flotando en el ambiente.

Esas son todas  las pegas- conste que las he debatido con el propio Chris- . Luego, están las poderosas canciones, la ansiedad  de un crío pequeño ,que es la ilusión de Martin en el escenario,aunque esté cansado . Se lo noté mucho. En Barcelona se había matado.Y que aún se complica más con su problema de insomnio.

La gira es muy larga y todavía quedan muchas piezas por pulir, pero la emoción, el gran sonido y la calidez de Colplay no tienen rival por el momento.

Abajo, un clip de “Clocks” ,el sábado en Barcelona.