Chris Martin salta de alegría, en su mundo de Technicolor, anoche en el Manzanares

Esta vez, Coldplay esquivaron a la lluvia y triunfaron estrepisotamente en el viejo estadio del Manzanares, en una noche desapacible, pero donde Chris Martin y su grupo tiene tomado la naturaleza del público español. Hasta tal punto que es quizá el grupo de pop que más llega a la sensibilidad hispana.

Chris Martin se pone al piano en ‘Yellow' y las luces amarillas y la canción engendran un mundo onìrico, casi más cercano al corazón de los fans que a los simples aficionados a la música.

Chris Martin se ha convertido en un gran actor. Por mucho que lo veamos, cada vez hace mejor el paroxismo de caerse como medio muerto en el triunfo absoluto de ‘Viva La Vida'.

Hasta el truco del video de Rihanna en la Princesa de China funciona como un aparatoso numero del viejo circo de Manolita Chen.

Pero lo mejor eran las pulseras para la gente. Era un mundo de technicolor.

Ese el mundo actual de Chris Martin y su Coldplay. Un mundo de colores con las luces de sus luciernagas que somos todos los fans de un grupo que ha sobrepasado al mundo del rock.

Ya no es el rock lo que vende más. Coldplay es la certificación de un nuevo reinado de luces con música pop.

Por otra parte, su línea gestual con respecto a los necesitados , nunca baja en la línea de Coldplay. Serán ellos los que cierren los Juegos Paraolímpicos de Londres.