Chris Martin ha tenido tantas dudas sobre la posibilidad de que hubiera podido hacer otra ‘Viva la Vida', que como suele ocurrir en estos casos, las dudas te hacen equivocarte.

Intento de conocer como se la había metido en la cabeza lanzar ‘Every teardrop is a waterfall'. Es una canción que pretende tener emoción y no tiene nunca, aunque lo intenta desesperadamente. Como en ‘Viva la Vida', empieza sin batería. Luego está es riff espantoso de guitarra de Johhny, imitando un dibujo muy afín a las gaitas, con caracter folklórico celta.

Y, por supuesto, nos enfrentamos a ese esperpentico juego de piano, que había salido de una canción tan hortera como ‘I go to Rio'.

Yo no sé todavía si el plagio ha sido inducido o , simplemente, ni se daba cuenta de lo que le había influido la película Biutiful con Bardem. No me suena que este sea un trabajo de Brian Eno.

Coldplay, como grupo, se dió cuenta de que habían metido la pata y nos dieron otras dos canciones ‘Major Minus' y ‘Moving to Mars', que son irrelevantes. Aunque prefiero ‘Major Minus' a la denostada Waterfall.

Total que lo que creía Martin que iba a ser una revolución, un paso adelante, lo ha tenido que convertir en un EP y tres canciones que no aparecerán en el álbum. Por supuesto. El error ha sido notable.

Por si faltara poco de que Martin ha perdido el “touch” nos faltaba ver el video. Parece un anuncio de esos televisores Sony. Muchos colorines, poca emoción y lo que es peor, poca imaginación.

¿De donde se habrá sacado la idea de que los Graffitis de los años ochenta volverían a ponerse de moda?. Es un poco preocupante. Me duele mucho. Pero rectificar es de sabios.

El directo de Bilbao no tiene nada que ver.