Portada del noveno album de

Chan Marshall, alias Cat Power, era una de las inequívocas reinas de lo “indie”. Ahora es una cantante que quiere seguir siendo “indie”, pero con  apoyo popular  masivo. Algo difícil de conciliar.

Hace cuatro años, su “Jukebox” me llamó la atención . Era un intrincado álbum de versiones, algunas de ellas eficientes.

Cuatro años ha tardado para hacer este “Sun”, su noveno álbum en su carrera y parece que el más profundo. “Sun” no es que me guste mucho, que delire con sus canciones y los arreglos, pero es un disco que te deja inquieto, con ganas de volverlo a escuchar.

Sobre todo, porque te han llamado poderosamente la atención dos canciones. Una de ella es ‘3.6,9', donde dice que se siente cansada, quizá de ella misma. Me gusta la melodía, el corte, el arreglo.

No tan melódica, pero insidiosa es ‘Manhattan' con su riff de piano. Y épica, generosa e interesante su canción más larga. ‘Nothing but time', que dura diez minutos y medio, pero te deja con la impresión de que ha podido hacerlo mejor.

Creo que es un álbum recomendable. Imperfecto, porque creo que Chan se ha quedado a la mitad, pero siempre es una mujer interesante, a pesar de sus problemas con la botella.