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Hace unos meses Wilko Johnson anunció que tiene cáncer de páncreas y que ha decidido no tratárselo. Tocará en directo hasta el final. No sé cuanto va a durar, pero quiero rendir homenaje en vida a uno de los verdaderos fenómenos, a uno de los auténticos astros del rock & roll.

Recuerdo haber visto a Doctor Feelgood en el viejo magazine musical “Popgrama”, lo único que había por entonces en la TV, yo era un renacuajo y me dejó perplejo la energía que tenían Feelgood en directo. Eran un trallazo, un tiro. La vehemencia del cantante Lee Brilleaux, el movimiento atrás-adelante-atrás-adelante de John B. Sparks y de Wilko Johnson, la seriedad de The Big Figure en los platos como contraste a tanta locura.

Poco después un hermano mío compró “Stupidity“, el increíble LP en directo de Doctor Feelgood. Me gustó de principio a fin. Y “Cosmo´s Factory” de los Creedence Clearwater Revival y “Machine Head” de Deep Purple, que llegaron poco después si no me falla la memoria.

“Roxette” salió originalmente publicada en single en noviembre de 1974. En los años en los que el rock sinfónico y el glam rock eran ley. Que salieran grupos recuperando el R&B añejo de unos Rolling Stones primerizos parecía una auténtica locura, un disparate como los New York Dolls. Sin embargo estos grupos hicieron escuela y fueron la avanzadilla del punk y la new wave.

La versión original de “Roxette” era seca, con tiralíneas, bastante buena. También la incluyeron en su fabuloso LP de debut “Down By The Jetty”, con su adelantada portada en riguroso blanco y negro (antes que el 1º de Ramones).  Sin embargo prefiero de largo la toma en directo que salió en aquel “Stupidity” de 1976, porque refleja a la perfección lo que era el vibrante directo de los de Canvey Island: todo sudor y pasión.

En las imágenes de abajo (las que yo vi en “Popgrama”) se puede ver a Doctor Feelgood en su apogeo, en su momento de mayor gloria. Wilko Johnson como un autómata, un actor con guitarra, casi un mimo. Con sus rasgueos a lo Mick Green, utilizando su instrumento como si fuera un arma, una metralleta. Y Brilleaux con su célebre traje blanco que tenía tanta mierda que parecía gris. Wilko contó en el documental sobre Feelgood “On Canvey Island” que Lee lo utilizaba para cualquier cosa: si tenían un percance con el coche Lee ajustaba cualquier pieza del motor con su chaqueta blanca, etc… era un traje multiusos…

Años después, cuando vi “Quadrophenia”, me resultaron familiares muchas cosas, porque sus personajes me recordaban a Wilko Johnson, su vitalidad, sus movimientos y gestos, su extravagancia entre lo memo y lo genial. Como un muñeco al que le hubieran dado cuerda. Un loco acompasado y eléctrico, pura energía, puro speed

Como curiosidad, bastante conocida pero hay que recordarlo, el dúo de pop sueco Roxette sacó su nombre de esta canción compuesta por Wilko Johnson.

Ahora mismo la herencia de Doctor Feelgood sigue viva gracias a grupos como los jovencísimos The Strypes.

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