dylang

A principios de los años 70 regresó a Nueva York tras una larga estancia en Woodstock. En ese tiempo se le volvió a ver en compañía de Phil Ochs y otros viejos compañeros de los comienzos. Quizá los semi olvidados aromas del Greenwich Village, de las calles McDougal y Blecker, le recordaron los días en que cantó a los desfavorecidos y a los perseguidos, y le inspiraron para hacer una inesperada incursión en la “canción protesta”. Dylan compuso la canción perdida que nos ocupa, “George Jackson”,  en 1971.

George Jackson fue un líder de la organización radical afroamericana Black Panther Party, que murió tiroteado en la prisión de San Quintín en agosto de 1971. Los guardianes alegaron que el convicto había intentado huir, pero según testigos no fue así.

La decisión de Dylan de rendir homenaje a este hombre, pilló por sorpresa a unos fans que en su mayoría creían que Bob no tenía mucho que ver con aquel que cantó a Hattie Carroll, Emmett Till o Davey Moore.

De hecho Anthony Scaduto, biógrafo de Dylan en aquellos años, se quedó totalmente sorprendido al oír la canción por la radio. El escritor y periodista había entrevistado en ese tiempo varias veces a Dylan, y este le había asegurado que no pensaba tocar la temática social en sus canciones otra vez. Scaduto casi se cae de culo al suelo cuando escuchó a Dylan cantar una nueva, y estricta, canción protesta.

Scaduto pasó rápidamente a la acción y se puso en contacto telefónico con escritores, músicos, radicales de izquierda y estudiosos de la obra de Dylan. De los once encuestados ocho – entre ellos una cantante, ¿Joan Baez tal vez?- creían con firmeza que la canción de Bob Dylan no era sincera.

Conviene no olvidar que discos como “Nashville Skyline” de 1969, con su placidez country & western, o sobre todo desbarajustes como “Self Portrait” le valieron aceradas críticas, y el recelo y desconfianza de la nueva izquierda, que ya no creía en su sinceridad. Veían sus discos como simples productos.

El propio Scaduto pensaba que Dylan no estaba siendo sincero en “George Jackson”, sin embargo se retractó al poco tiempo cuando conoció a través de unos amigos del compositor judío la secuencia de creación de la canción:

  1. Dylan acabó de leer “Soledad Brother”, libro escrito por Jackson, la noche del 2 de noviembre de 1971.
  2. El día 3 compuso la letra y música de la canción. Llamó a un ejecutivo de Columbia para que tuviese disponible un estudio de grabación.
  3. Al día siguiente grabó 2 tomas de la canción, una acústica en solitario y otra con banda. En esta sesión Dylan grabó también “Wallflower”, canción que daría nombre muchos años más tarde al grupo de su hijo Jakob.
  4. En menos de diez días el single con las dos tomas de “George Jackson” estaba en las tiendas.

La inmediatez del proceso no le dejó dudas a Scaduto. Dylan no solo fue sincero, sino impulsivo y rápido como un relámpago.

“A veces pienso que el mundo entero es una grandísima prisión. Algunos de nosotros somos prisioneros. El resto son guardianes.”