Que Sharon Osbourne diga que ella sólo lleva los intereses de su marido Ozzy y que no tiene ningún poder sobre Black Sabbath es de un cinismo patético, al estilo de su despótico padre, el promotor de conciertos Don Arden.

Sharon es responsable de haber expulsado al batería Bill Ward en varias ocasiones, como miembro de la Ozzy Osbourne Band.

Pero es verdad que ni Ozzy ni Tony Iommi han sido muy favorables a que Ward toque la batería en Black Sabbath, aunque sea miembro originial. Nunca fue un buen batería.

Para que nos creamos lo buenos que son los Osbournes hay que tomar las palabras de Ozzy que asegura que le ha dicho que “Si se muere, lo mato”. Si está muerto, ¿para qué lo quieres matar?.

Aunque Iommi ha reaccionado bien al tratamiento, no están hechas todas las bendiciones para Black Sabbath. No es cierto que sigan grabando.

Ni en Londres ni en Los Angeles. Se ha abierto un amplio compás de espera.