EL BRUCE SPRINGSTEEN SUICIDA DE “NEBRASKA”

Según un último perfil en profundidad de Bruce Springsteen publicado en Newyorker, el rockero de New Jersey tuvo que combatir – en torno a la época en que grabó y publicó “Nebraska”, 1982- tendencias suicidas, y tuvo que ir a ver a un psicólogo.

Al parecer, Bruce trataba en un principio de exorcizar los pensamientos torcidos recurriendo a sus célebres conciertos de más de tres horas.

Según ha contado Dave Marsh, amigo y biógrafo del Boss, Springsteen tuvo que batallar contra la depresión en esos primeros años 80. De ahí un disco tan sórdido, áspero, nocturno, y a veces fantasmagórico como “Nebraska”.

“Él se sentía suicida. La depresión no es sorprendente, por sí misma. Fue en un viaje en cohete, de la nada a algo, y en el momento en que te besan el culo día y noche, puedes empezar a tener algunos conflictos internos acerca de tu verdadera autoestima”, ha comentado Marsh.

Desde luego, sorprendió mucho en aquellos años aquel “Nebraska” tan deprimente. Y mucho más como continuación de “The River”, un disco muy variado trufado de canciones íntimas y reflexivas, y puro rock and roll festivo. Maravillosa “good time music”.

Eso sí, este puente sombrío entre sus dos discos de más éxito le reportó excelentes comentarios de la crítica, que valoró mucho la valentía de publicar un disco así, pudiendo haber sacado un álbum mucho más comercial y menos problemático. Springsteen hizo uno de esos discos de “autor” que le hacen ganar enteros de credibilidad a cualquier músico o compositor. Se llegó a decir, que era el paso más arriesgado que había dado un cantautor desde que Bob Dylan abandonó la electricidad para grabar el plácido “John Wesley Harding”, sin embargo “Nebraska” revelaba una impotencia, un cierto desquicie, que es ahora cuando podemos comprenderlos mejor.

“Mis problemas no eran tan evidentes como las drogas. Los míos eran diferentes, eran más silenciosos, tan problemáticos, pero más tranquilos. Como les pasa a todos los artistas, a causa de la resaca de la historia y el auto-desprecio, hay un tremendo empuje hacia la autodestrucción que ocurre en el escenario. Son ambas cosas: hay una tremenda búsqueda de ti mismo y al mismo tiempo un abandono”, ha comentado Springsteen.

Como curiosidad, en “Nebraska” se puede escuchar con claridad meridiana en algunos cortes (‘State Trooper‘), la influencia en Springsteen de un dúo neoyorquino de final de los 70 llamado precisamente Suicide. El Boss siempre fue muy fan de Alan Vega y Martin Rev, y los fue a incluir en su música en el momento más delicado. En el momento más oportuno.

Bruce se puso en tratamiento con un psicoterapeuta y al final se sobrepuso. Luego le llegó el reconocimiento universal con “Born In The U.S.A.”, pero antes dejó aquel indómito “Nebraska” como testamento de sus peores momentos.