BRUCE SPRINGSTEEN, PAUL McCARTNEY Y EL "CORTE” AL ROCK

Está dando mucho, muchísimo, que hablar el “corte” de los organizadores del Festival Hard Rock Calling a en su concierto del pasado sábado en Londres.

Llegaba el concierto a su parte final y Paul McCartney hizo acto de presencia en el escenario.  El “Boss” y el Sir acometieron dos vibrantes versiones de ‘I Saw Her Standing There’ de los Beatles y del célebre ‘Twist & Shout’ de los Isley Brothers, popularmente más conocida por la relectura de los Beatles de 1963. Los organizadores esperaron a que acabaran esta última canción para apagar todos los micrófonos del escenario, con lo cual todas las despedidas de Springsteen y McCartney quedaron en el aire. Mejor dicho, en el escenario.

Nadie del público se enteró absolutamente de nada, simplemente porque no se oía. Sprinsgsteen, McCartney y la E. Street Band se vieron forzados a retirarse en silencio del escenario, mientras la audiencia abucheaba el “desenchufe”.

Antes de que se subiera a escena McCartney lo hicieron Tom Morello de Rage Against The Machine y John Fogerty, el mítico líder de Creedence Clearwater Revival. Springsteen, famoso por sus conciertos maratonianos, llevaba tocando tres horas y el “toque de queda” era a las 22:30. Springsteen había superado en media hora ese límite impuesto por los organizadores. Le tocó pagar el pato a McCartney que, como es lógico, salía el último.

Lejos de tocar menos tiempo por cuestiones de edad, el bueno de Springsteen – porque guste o no es bueno, en lo personal y en lo musical- ha batido todas sus marcas el pasado 17 de junio en su concierto madrileño del Santiago Bernabéu. Se dice que ha sido el concierto más largo de toda su extensa trayectoria. 3 horas, 48 minutos…

Para Steven Van Zandt, guitarrista de la E. Street Band, los organizadores han tenido demasiada mano dura.

Van Zandt escribió más tarde en su Twitter: “Uno de los grandes conciertos en mi opinión. Pero, en serio, ¿desde cuando Inglaterra es un estado policial? Y añadió: “¿Hay demasiada diversión en el mundo? ¡Un sábado por la noche! ¿Quiénes son los que alborotan?”.

Little Steven siguió con una queja sobre el tratamiento a la banda por parte de la policía local: “Rompemos los límites de hora en todos los países, pero sólo los policías ingleses necesitan ‘castigarnos’. ¡Los policías ingleses pueden ser los únicos individuos en toda la tierra que no quieran saber nunca nada más de Bruce Springsteen y Paul McCartney!”, ha comentado con ironía.

“Lo siento, pero tengo que ser honesto, estoy cabreado. No han arruinado la gran noche. ¡Pero cuando yo estoy de jam con McCartney no me molestes!”, añadió cargado de razón.

Es cierto, resulta muy feo apagar a alguien que lleva más de tres horas en un escenario, y ni siquiera dejarle despedirse de su público.  Sea Springsteen, McCartney o quién sea. Pero lo peor de todo es el feo del Festival a un público que ha pagado su entrada y que merece un respeto máximo.

Por otro lado, es verdad que la licencia del Westmister Council a los organizadores es hasta las 22:30 h. Más tarde de esa hora no debe sonar música.

Entonces, ¿ha actuado la organización del festival de forma apropiada, correcta? Quizá ese ha sido el problema, el exceso de corrección. Boris Johnson, Alcalde de Londres, nos da la clave para desenredar todo este entuerto.

“Me parece una decisión demasiado drástica. No pasará durante los Juegos Olímpicos. Si me hubieran llamado, mi respuesta habría sido que hiciesen la jam ¡En nombre del Señor!”.

Más claro agua. ¡Por orden del Señor Alcalde!