tumblr_mvl77e9FBR1qbnwfmo1_1280Me gustó mucho el primer album de Broken Bells. Desde luego que no era tan comercial, tan directo como el proyecto Gnarls Barkley que Danger Mouse había hecho con el cantante-espectáculo Cee Loo Green.

Pero la aventura con James Mercer de los Shins no sólo era más seria, sino además de mayor envergadura estética, de atracción por un estilo de la música moderna que no depende de las modas.

Pues bien, llegue a este segundo album de Broken Bells con cierto recelo, porque se sabía que Danger Mouse ha estado meses deprimido, obsesionado y castrado por la producción del nuevo álbum de U2, un grupo que ha jugado a la total desconfianza, hasta tal punto que el grupo irlandés, por tercera vez, está haciendo otro álbum que no tiene nada que ver con Danger Mouse. Ahora es música alemana de los años setenta.

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Escuchas las siete primeras canciones de “After The Disco” y comprendes la comodidad de Danger Mouse. James Mercer es un sorprendente cantante, con un timbre excepcional. Ya era bueno el primer single “Holding on for life”, pero escuchas “Control” -el epicentro de todo el album – y te vuelves a reconfortar con la música.

No esperes sonidos espectaculares. Hay mucha sencillez, pero brillantez en la exposición de los temas. A base, con un simple teclado de sintetizador analógico y una guitarra acústica. A veces parece el proyecto “Roma”, el que hizo con Jack White y Norah Jones, a veces se va más lejos. Pero, simplemente, suena a Danger Mouse.

Aunque la decidida obra maestra del album es ‘Perfect World', justo el primer tema, la primera canción del álbum, con un estribillo y un arreglo sensacional de Danger Mouse. Una pequeña obra maestra. Sensacional, que pronto estará en la lista de favoritos.

Inmeso album de Broken Bells. Mi valoración está cercana al sobresaliente, un notable álbum. Junto con los discos de Bruce Springsteen y Young of the Giant, ya tenemos tres obras exquisitas para el inicio del año 2014.

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