LOS BRIT DE LA VERGUENZAVí el bochornoso espectáculo de los premios Brit muy tarde, en la madrugada del martes a miercoles.

Nunca he sentido tanta vergueza por el escaso valor artístico y por las estrellas que son sólo aplicadas generosamente por una industria que impone sus vendedores. Sí, así de serio. Pero es que las compañías en su coma actual,  buscan artistas que vendan no buscan artistas en el mayor sentido de la palabra.

Todo fue una broma pesada. No me creo a Lilly Allen, como nunca me creí a Kylie Minogue. La estrella de la EMI, que sólo la soporta el directivo que la protege  y que es amigo de Hands, el hombre que ha hundido a la EMI. Lilly es  un engendro que ni canta ni compone.

Que decir de los tres premios a . De verdad, con todos los respetos por ella, porque por lo menos es músico; ¿no hay nada mejor que Lady Gaga en el mercado para que se lleva tres premios, casi record en los Brit?. No me extraña que Lady Gaga acabara llorando. No se lo creía.

No me lo puedo creer. Pero es que las compañías se socorren en  los despojos, en las migajas  de la tarta.

[ad#adsense-250×250]La EMI ha fracasado con el disco de y encima le dan un premio a toda su trayectoria. ¿A qué trayectoria?. Ni compone ni es músico ni el mechero perdido de Bach. Es un jeta que casi se lía anoche a tortazos con el impresentable de Liam Gallagher, porque el cantante de Oasis le vio tonteando con su mujer, la ex- de All Saints.

En fín, que con su pan se lo coman. Es la propia industria, como ocurrió en el imperio español, la que está echando las diez llaves al sepulcro del pop. Hasta me parecen más honestos los Grammy.

Abajo, lo que estaba previsto que cantara con Beyonce, su Teléfono, el de Lady Gaga, lo mejor para mí, porque me la creo sin artificios. Una intervención que quiso recordar Alexander Mc Queen, que si era un auténtico genio de la moda y mi modisto favorito.