El último vídeo de , estrenado la semana pasada un día antes de su 69 cumpleaños y de la edición de “Blackstar”. Un clip enfermizo, desasosegante, feísta, que, por desgracia, ahora se puede entender mejor que nunca. Bowie postrado, encamado, para finalmente desdoblarse y meterse en un armario, una caja de madera, para ilustrar una gran canción.