BONO Y THE EDGE DEFIENDEN CON LOS DIENTES SU SPIDER-MAN

y en el mismísimo escenario de , en el teatro Foxwoods de Broadway

Bono y The Edge estaban asustados horas antes del estreno en Broadway de Spider-Man Turn off the dark, que era ee un teatro como Foxwoods, que precisamente no había dado mucha suerte.

Los costes se habían disparado y el presupuesto superaba los 75 millones de dólares.

Aunque el mayor dinero provenía  del promotor canadiense Michael Cohl, lo cierto es que Bono y The Edge se sentían responsable del descalabro comercial, porque cobraron mucho dinero por hacer las canciones del espectáculo. Incluso se prestaban a hacer promoción como si fueran culpables,  muy responsables.

Más o menos Bono repetia lo mismo. Que estaban orgullosos de sus canciones y que no esperaban que sus ideas fueran tan desproporcionadas para la puesta en escena de Julie Taymor, que fue despedida  , presa de las trabas del musical y sus problemas de comprensión.

La Taymor, que tuvo el gran éxito de El rey León, pero que fracasó estrepitosamente con la película sobre las canciones de los Beatles, Across the Universe, no acertó tampoco

Paralelamente, recibi el disco de la música de Spider- man, impecablemente producido por Steve Llywhite. ¿Que es lo primero que me llamo la atención?. En que hay buenos temas, la mayoría de ellos tamizados por la época de resolución de arreglos, cuando Llywhite pesaba en la música de U2. Gran trabajo.

Descaradamente, los mejores temas están colocados en primer lugar. Es buena, muy buena ‘Boy Falls from the sky’. Parece una canción de las de antes de U2, pero de las excelentes. Ya conocemos la suprema ‘Rise Above 1’, que es fantástica y me sorprendio mucho ‘Picture This’.

Luego, el álbum se hace más coral, más adaptado al propio argumento del musical. No me gustaba  ella como cantaba.Es decir, Jennifer Damiano, pero si fue un gran acierto el descubrimiento de Reeve Carney. Puede ser Bono, incluso en sus inflexiones de voz, con una brutal naturalidad. Canta muy bien.

Como no podía esperar menos de Bono y The Edge, el disco es excelente, como si fuera un gran disco de los años ochenta. Y tiene razón cuando Bono asegura que no le queda más remedio que defender estas buenas canciones. Otra historia es como fue el espectáculo de Broadway.

Abajo, ‘Rise above’.