BOB MARLEY : EL FUTBOL Y EL CANCER

Se han cumplido treinta años de la actuación de ,en la plaza de toros de Ibiza. Este artículo de Julián Ruiz es un recuerdo:

Los pervertidos blancos de la clase dirigente de Jamaica llamaban “raggamuffin music” –música de los desharrapados-  a un estilo que en un principio se denominaba “ska” o “blue beat” .Reggae es sólo una manera de pronunciar “ragga” y “ragga” es sólo una manera perezosa de decir “raggamuffi” ,o más bien, de no decirlo, convirtiéndolo en algo más callejero y más cafre.

El reggae era la música de los rastafaris. Hace unos setenta años, Marcus Garvey , un evangelista de aliento inflamado se paseaba por Harlem de los años veinte , profetizando la coronación de un rey negro en Africa ,que redimiría y reuniría a las tribus extraviadas y las retornaría de vuelta a casa. Está en la Biblia, en las Revelaciones , capítulo 5 ,entre el primer versículo y el décimo. Cuando Haile Selassie fue coronado emperador de Etiopía en 1930 . Los Rastas de Jamaica le reconocieron como Ras Tafari , el único Dios verdadero de la profecía ,el rey de reyes, el león de Judá o ,simplemente, Jah. A Selassie nunca le gustó todo aquello y esquivaba todo lo relacionado con ellos.

Los rastas nunca pierden la esperanza del regreso a su Africa soñada. Mientras tanto, se sienten exiliados, en los confines de Babilonia ,que es nuestro mundo occidental. Los rastas profesan una conducta estrictamente nazarena . No beben alcohol, no comen carne, viven comunalmente y nunca mendigan ni roban. Se fuman cerca de tres cuartos de kilo de droga a la semana. No dejan pasar un minuto sin liar  de nuevo un porro o “kaya”  , como hierba sacramental. Bob Marley era uno de ellos.

El calor es tan feroz en la isla caribeña que marchita el espíritu. Cada movimiento representa un esfuerzo tremendo. Sobre todo, cuando un hombre está con los ojos paralizados bajo los efectos de una libra de las más narcóticas “ganjas” de la tierra. El calor hace diabluras con las cremalleras en Jamaica. Los rastas están sentados de cualquier modo, en cualquier parte con las braguetas abiertas y, a veces, sus penes se asoman al aire caliente como autenticas culebras . El sexo es también religión.

Cuando murió Bob Marley el 11 de mayo de 1981 en el hospital Cedar Sinai de Miami dejó un grave problema . Se había negado repetidamente a dejar testamento , porque para los rastas eso significa firmar tu muerte . Pero allí estaban su viuda Rita, más otras  ocho mujeres , más su madre Cedella y una prole de doce hijos reconocidos -uno más, Makeda nacía 19 días después-   reclamando sus derechos patrimoniales .

“Pero yo era su viuda  y la madre de sus hijos oficiales y la responsable de su patrimonio” , me decía Rita Marley .  Guardo una relación muy especial con ella ,porque juntos grabamos un tema ,”In heaven we´´ ll meet” con las palabras de Bob como si hiciera “hip-hop”.  Ella siempre cobra “al contado” , quiere ver los “greens” como llama a los dólares, es especialista en marisco , es la cabeza visible de la Fundación Marley ,pero sabe que el entramado legal es tan complejo , que incluso Martin Scorsese ha preferido abandonar la película que iba a hacer sobre Marley.

Conocí a Bob Marley en Ibiza , un día después de mi cumpleaños en Ibiza, en 1978 .Carlos Juan Casado , representante de Island y el promotor Gay Mercader eran “forofos” del cantante y gracias a ellos también jugué al fútbol con Bob ,una mañana del 30 de junio de 1980 en Barcelona . Es más, todavía siento su violento aliento en mi cogote. Es una sensación que nunca me he podido quitar de la cabeza. No era Pelé ,pero corría como un poseso. Una vez le pregunté por qué le gustaba tanto el fútbol y me contestó :”Será por los genes de la familia de mi padre”.Su padre fue el capitán de navío inglés Norval Sinclair Marley y dejó embarazada a una de las sirvientas de la población en el norte de la isla ,con tan sólo 16 años. Marley nunca tuvo relación con la familia “blanca” de su padre.

Nunca pude imaginar que el fútbol sería  el origen de su cáncer y de su prematura muerte con tan sólo 36 años El 10 de abril del 77 ,en otro partido de futbol ,en París. Marley cayó lesionado . tenía el dedo gordo de su pie derecho totalmente destrozado . En una clínica le detectaron una forma de melanoma maligno. Le aconsejaron que ese dedo tenían amputarlo. Se negó en rotundo. Los rastas no puede quitarse ni una mínima parte de su cuerpo. Comenzó a huir hacia adelante.

Tres años después ,el 20 septiembre de 1980 ,visitaba Nueva York por primera vez en su vida . Dos actuaciones en el Madison Square Garden. Vivía el lujo del hotel Essex House al sur del Central Park . Una mañana salió a hacer “joggin” y se cayó al suelo desplomado. En el hospital quedaron horrorizados .El cáncer había avanzado en su metástesis al cerebro ,pulmones ,hígado y estómago. Le dieron un mes de vida. Ni eso le detuvo en su carrera hasta Jah. Tres días después actuaba en teatro Stanley de Pittsburgh. Sería su última actuación.

Desesperado  le dijeron que un viejo doctor comandante de la SS llamado Josef Issels obraba milagros con el cáncer en su clínica en Baviera, a las afueras de Munich. Marley pasó allí ocho meses. En la mayoría de las ocasiones desobedecía las ordenes médicas ni seguía el tratamiento. Perdía y pedía peso, casi no podía respirar y quiso morir en Jamaica .

Como tenía miedo de los aviones pequeños convencieron al pobre Chris Blackweel ,su mentor y presidente de Island que pagara los noventa mil dólares que costó el  747 de Lufthansa para trasladarlo a Jamaica. Pero estaba tan grave que tuvieron que aterrizar y meterlo en el Cedar de Miami. Duró dos días. Su madre recuerda como empezó a sudar ,pero dormía. Cuando trataba de darle una medicina comprobó que no respiraba. Rita llegó una media hora después de su muerte.

Le enterraron donde su madre quería , donde nació, en Nine Miles, al norte de isla .Y allí está todavía su cuerpo, en un pequeño panteón. Hace unos años, Rita me contó con qué objetos exactamente le enterraron:  su guitarra Les Paul dorada,un balón de fútbol , unos brotes de cannabis, un anillo que le había regalado el hijo de Selassie y una Biblia .

Rita me confesó después que esparció algunos cabellos de Bob en Etiopía ,adonde le hubiera gustado volver. Hace un par de años ,Rita quiso exhumar el cadáver y enterrarlo en Shashemene ,a unos doscientos kilómetros de Addis Abeba ,donde todavía viven muchos rastas que pudieron abandonar Babilona. El gobierno de Jamaica lo prohibió , igual que este epitafio :”Mi música lucha contra este sistema que sólo enseña a vivir y morir”.

Abajo, un clip cuando Marley estuvo en Ibiza