BOB DYLAN, LA RELIGIÓN, EL TITANIC Y LOS REYES ROMANOS

Quería hacer un disco religioso, pero no tenía las canciones suficientes. Eso ha explicado a la revista Rolling Stone.

ha adelantando todo tipo de datos sobre su nueva entrega ”Tempest”, que será editada el próximo 11 de septiembre.

Y ha dado a conocer un tema del álbum: ‘Early Roman Kings’,  que aparecerá como single el 7 de agosto. Ahora mismo esa canción sirve de fondo musical al trailer de la serie televisiva Strike back. ‘Scarlet Town’, se estrenará el 17 de agosto en los títulos de crédito del capítulo correspondiente de la serie.

Finalmente Dylan ha descrito “Tempest” como un disco en el que “todo vale y basta que creas en el para que tenga sentido”.

Para Dylan era mucho más difícil centrarse en 10 u 11 canciones con una sola temática, la religiosa en este caso, que en una más variada como es la de “Tempest”.

La religión siempre estuvo presente en su obra desde el principio, y tuvo su punto culminante en su trilogía cristiana a caballo de los setenta y los ochenta. No solo eran las canciones, también los speeches entre las mismas cuando las tocaba en directo. Sobre el escenario Dylan parecía un predicador.

El disco lo ha grabado en los estudios de Jackson Browne. Se ha hecho acompañar por su banda habitual de directo: Tony Garnier (bajo), George C. Receli (batería), Donnie Herron (guitarra Steel), los guitarristas Charlie Sexton y Stu Kimball, y el miembro de Los Lobos, David Hidalgo (guitarra, violín, acordeón).

De entre las canciones, destaca la que da título al álbum. Es una larga descripción de casi 14 minutos sobre el hundimiento del Titanic. “Su” propio hundimiento del Titanic, porque Dylan ha dejado claro que no pretendía, ni quería contar los hechos tal y como ocurrieron, sino remodelarlos a su gusto.

La gente va a decir: “No es muy verídica”. Pero a un compositor no le importa la veracidad. Lo que le importa es lo que debería haber sucedido, lo que pudo haber pasado. Ese es su propio tipo de verdad. Es como la gente que lee las obras de Shakespeare, pero nunca va a ver una obra de Shakespeare”.

También ha admitido basarse en una vieja canción de la Carter Family, ‘The Great Titanic. “Una noche estaba tonteando con esa canción. Me gustó la melodía. Me gustó mucho. ‘Tal vez me apropie de esta melodía’. Pero, ¿a dónde voy con ella?”, ha dicho.

Y tampoco ha hecho ascos a la película protagonizada por Leonardo Di Caprio. Bob Dylan ha comentado que su canción sería distinta si no hubiera visto el filme.

Aunque el álbum tenga un título parecido a la última obra de Shakespeare, Dylan ha asegurado que no tiene por que ser su último disco:  “La última obra de Shakespeare se llamaba “The Tempest” y  mi disco simplemente “Tempest“. Se trata de dos títulos diferentes”.

Los que lo han escuchado están hablando, además de las habituales influencias country & blues, de ecos de doo-wop (citan el “Silhouettes” de los Rays), aires de Warren Zevon – en directo Bob ha hecho varias versiones del gran cantautor desaparecido- e incluso toques instrumentales a lo Santo & Johnny.

La canción que cierra el disco ‘Roll on John‘ es un homenaje a John Lennon en toda regla. Tanto es así, que en uno de los versos Dylan cita tres canciones de los Beatles: ‘Come Together‘, ‘Ballad of John and Yoko‘ y  ‘Slow Down‘. Bueno, esta última es una vesión que hacían los de Liverpool del gran Larry Williams, el de ‘Bony Moronie‘ (“Popotitos“), ‘Bad Boy‘ y ‘Dizzy Miss Lizzy‘. El competidor de Little Richard.

En el aspecto musical quizá sea su trabajo más latino, debido, sobre todo, a la presencia de Hidalgo, que ha descrito su colaboración con Dylan como una “experiencia grande y diferente ”. En la noche del olvido quedó aquel disco en español que quería editar a mitad de los años 70. Uno de los proyectos olvidados de Dylan. Nunca más se supo.

Abajo, el trailer con ‘Early Roman Kings‘ de fondo. La canción recuerda a ‘Mannish Boy‘ de Muddy Waters, “I´m a Man” de Bo Diddley o tantas otras del blues de Chicago, pero con el inequívoco acento latino que el acordeón de David Hidalgo le otorga.