Bob Dylan ha lanzado una serie de cuadros de arte, a su estilo. Con las viejas portadas de los años sesenta ,conforma una serie de arte del pasado con la imaginación. Con una portada del Playboy del año 1955 se imagina a Sharon Stone, en otra especie de Instinto Básico. A lo mejor, para Dylan, Sharon es una de sus perversidades sexuales.