El diario Corriere della Sera ha informado de que ha solicitado la presencia de vigilantes armados para los conciertos de ayer y hoy en el auditorio Manzoni de Bolonia.

Es la sombra de los atentados de París y el terrorismo de Isis, cancelaciones y refuerzos de la seguridad en los conciertos.

En los conciertos de Dylan va a haber un policía en la entrada, y hasta 12 vigilantes armados en el interior, algunos de ellos de incógnito entre el público. Increíble.

El propio director artístico del auditorio, Giorgio Zagnoni, ha confirmado al periódico la petición de Bob y la contratación de una agencia de seguridad para llevarla a cabo.

“Es la primera vez que un artista nos pide reforzar de esta manera tan consistente la seguridad. Pero vista la situación, después de lo sucedido en París, consideramos que la petición de Dylan es más que comprensible”.

“Será todo superblindado y las medidas de seguridad no serán las de un concierto normal, pero no queremos alimentar el pánico pues siguen siendo dos conciertos normales. Si hubiéramos considerado que no se daban las condiciones, no los habríamos confirmado”.

“Dos conciertos normales”, pues serán normales a partir de ahora, porque, que se sepa, el público que acude a conciertos no ve a un grupo o solista determinados rodeado de fusiles o ametralladoras. Es la consecuencia del terror, el miedo atroz.