BOB DYLAN E IBM WATSON, PUEDEN CONVERSAR PERO NO CANTAR JUNTOS

Por mucho que se empeñen, una máquina nunca va a tener ni por asomo la sensitividad y emoción de un humano, simplemente porque no tiene sangre, ni venas por donde fluya, ni corazón para bombearla. Y no lo dice un enemigo de los ingenios electrónicos precisamente.

Hace muchos años, allá por 1961, una computadora, un modelo IBM 7094 (enorme cachivache por entonces) se convirtió en la primera que pudo cantar una canción.

La canción elegida por sus papás fue el célebre “Daisy Bell (Bicycle Built for Two)”, un viejo número de 1892 compuesto por Harry Dacre.  John Kelly y Carol Lockbaum programaron los vocales, y el acompañamiento musical lo programó Max Mathews.

“Daisy, Daisy, dame una respuesta. Estoy medio loco de amor por ti. No va a ser una boda lujosa. No puedo pagar un carruaje. Pero te verás bonita en el asiento de una bicicleta para dos”.

Y la cosa sonó disparatadamente cómica, tal que así:

Esta, casi traumática, interpretación de “Daisy Bell” le inspiró a Stanley Kubrick la maravillosa escena de desconexión de la computadora Hal 9000 en “2001: A Space Odyssey”.

Y ahora IBM ha elegido a  en un nuevo anuncio para charlar con su nuevo sistema de pregunta- respuesta bautizado IBM Watson.

La computadora le dice a Bob que se sabe todas sus letras, que lo puede hacer a una velocidad de 800 millones de páginas por segundo, y que las temáticas principales de sus canciones son el paso del tiempo y el desamor. Dylan parece impresionado por la capacidad de la máquina, y cuando esta le dice que nunca ha conocido el amor, Bob le propone escribir una canción juntos. El ingenio dice que puede cantar, y empieza a tararear un irreconocible “Strangers In The Night” de Frank Sinatra. Dylan coge su Fender, se levanta y se va.

Magnífico anuncio en el que se aprecia la extraordinaria capacidad de IBM Watson para conversar con extremada rapidez y fluidez, pero no para cantar… al menos en el anuncio.

En ese sentido parece no superar a IBM 7094, con ella Bob Dylan hubiera podido cantar y divertirse, aunque sólo fuera con aquella vieja “Daisy Bell (Bicycle Built for Two)”.