US legend Bob Dylan performs on stage during the 21st edition of the Vieilles Charrues music festival on July 22, 2012 in Carhaix-Plouguer, western France.  AFP PHOTO / FRED TANNEAU        (Photo credit should read FRED TANNEAU/AFP/GettyImages)

ha sido demandado por racismo a causa de unas declaraciones que hizo para la revista Rolling Stone en 2012. El Consejo de los Croatas, una asociación croata francesa, ha considerado excesivas las opiniones del cantante de Minnesota y ha demandado al músico y a la revista.

Rolling Stone quería conocer la opinión de Dylan acerca de cuales son los paralelismos entre los Estados Unidos de hoy en día con los USA de la época de la guerra civil del siglo XIX.

“No sé cómo explicarlo. Los Estados Unidos se destruyeron a sí mismos para acabar con la esclavitud, con alrededor de 500.000 personas muertas. El país se ha fastidiado mucho por cuestiones de raza. Los negros saben que hay grupos de blancos que no querían terminar con la esclavitud. Por eso si tienes un amo de esclavos o miembro del Ku Klux Klan en tu sangre, los negros pueden sentirlo, y eso perdura hoy. De la misma manera que los judíos pueden sentir la sangre de un nazi o los serbios la de un croata”.

Estas palabras han llevado al secretario general del Consejo de los Croatas, Vlatko Maric, a interponer la demanda, afirmando que no se puede “comparar a los criminales croatas con todos los croatas”. Al margen de esto, Maric ha aclarado que no tiene nada en contra de Dylan como músico ni contra la publicación que difundió sus pensamientos.

The Times informa que sus canciones han sido retiradas de la radio croata Radio Split, por lo que consideran un ataque hacia los croatas en general. Dylan se va a enfrentar a una sentencia máxima de un año de prisión y una multa de 45.000 dólares en caso de ser encontrado culpable.

Hay que decir que Dylan no estuvo fino, no estuvo nada afortunado, pero de ahí a plantarle una demanda por esto parece a todas luces excesivo. Por esa regla de tres todo el mundo debería estar demandando a todo el mundo. Algo desproporcionado y absurdo.