Los conciertos que ofrecerá en Pekín y Shanghai , en los próximos días, el miercoles y el viernes de la próxima semana,  son para muchos los conciertos que abrirán la Ciudad Prohibida  metafórica del rock. Y toda la China.

Otros consideran que las actuaciones de Dylan en China representan la apertura total del regimen , a lo que los porpios chinos llamaron contracultura.

Pero como en occidente se tiende a politizar todo , la empresa AEG , que es la que ha organizado estos conciertos de Dylan en la China, ha declarado en una rueda informativa , que el problemas de actuar en China no es ni mucho menos la censura ,a pesar de que las autoridades le prohibieron a los Rolling Stones interpretar Brown Sugar , por cuestión del leguanje, en Shangai, en el 2006.

AEG confirma que todo se reduce a una cuestión de dinero. Tan sólo hace unas semanas Janet Jackson , Eric Clapton y Taylor Swift actuaron en Hong Kong , pero sus managers se resisitieron a actuar en Pekín y Shanghai, porque no estaban dispuestos a rebajar sus cachés. Así de sencillo.

Y ponen el ejemplo de los Eagles . Los chinos tenían demanda por el grupo, pero cuando el grupo se enteró de los tickets que podían vender y el precio, dejaron de tener interés en la China.

AEG asegura que el actual ministro de cultura chino está abierto a cualquier actuación del exterior. Se han superado los tiempos en como Noel Gallagher atacó a china por el Tibet, en 1197, a Oasis les prohibieron actuar en China años después. Innluso el grito de Tibet de Bjork hace tres años , al interpretar su Declare Independance, ya está olvidado.

Para AEG eso ya les da lo mismo. El dinero es lo que cuenta.  Es como un inmeso mercado abierto. El problema es que la riqueza está centrada en tan sólo tres ciudades. El interior de la China sigue siendo un país con muchos problemas , que no dedica el dinero a gastarselo en Avril Lavigne , cuando la candiense quiso extender sus apariciones , tras su aparición en la Expo de Shanghai.

Los chinos aman el capitalismo, el rock y lo que haga falta. Y reconozco que soy un previlegiado por ser testigo ded los conciertos del primer artista occidental que pudo actuar en China, Jean Michel Jarre, en Bejing y Shanghai ,en octubre de 1981.

Como anecdota, puedo contaros que  quise ver un partido de la selección china de fútbol , en el estadio nacional de Pekín y no me dejaron entrar. No lo entendían.

Abajo, Dylan , en una curiosaentrevista, con subtítulos en italiano