Que BMG vuelva a querer comprar un compañía discográfica, cuando hace un par de años tan sólo vendiera su gran tajada a Sony Music, tan sólo parece una cosa de locos. Una eslabón más en la tragicomedia de la muerte de esta industria.

Pero no es una operación tan loca. A BMG, que mantiene sus negocios de editoriales, sobre todo la de libros, quiere comprar Warner, indiscutiblemente, para quedarse el rico y  enorme catálogo de Warner-Chappell, la editorial de música , que es un bocado suculento.

Está claro que ahora, los alemanes, con dinero otra vez en los bolsillos, quiere trocear Warner y venderle la división discográfica a la EMI, que está muy interesada.

Y venderle a Universal la gran morterada de la editorial Warner Chappell a Universal, que también hace un par de años, compró la editorial de canciones de la  BMG .

Hace una semana, Levy, el jefe de los jefazos de Universal, el presidente de Vivendi, que es a quien pertenece la compañía, dijo que no Universal no estaba interesada en la editorial de Warner. Pero eso fue hace quince días.

Creo que Universal comprará Chappell. No puede dejarla escapar y que la compre Sony, su competidora. Es una buena jugada para Universal, que tendría casi el monopolio de la editoriales, salvo la de Sony y EMI.