Se ha sabido a través de la galería neoyorquina Gagosian, la triste noticia de la muerte a los 89 años del artista londinense Richard Hamilton. Se le ha denominado con razón “padre del pop art” por su obra de 1956 la inolvidable “Just What Is It That Makes Today's Homes So Different, So Appealing?” (“Qué es lo que hace las casas de hoy tan diferentes, tan atractivas”), considerada por muchos como el estreno del célebre género pictórico.

Ahora mismo Hamilton preparaba una nueva exposición retrospectiva para su exposición en 2013 y 2014 en Los Ángeles, Filadelfia, Londres y Madrid entre otros sitios. Esperamos poderla ver pronto.

Otros exponentes del pop art como Lichtenstein, Warhol y Rauschenberg le admiraban y consideraban como un igual. Curiosamente Hamilton acuñó el término pop-art pero acabó renegando de un género que acabó utilizando para “describir a Elvis Presley y la imaginería vulgar estadounidense de cucuruchos de helados y hamburguesas”.

Su papel de pionero en el arte pop es indiscutible, pero Hamilton será recordado por los amantes de la música como el autor de la célebre portada del “White Album” de los Beatles, y ese es sobre todo el Richard Hamilton que queremos recordar hoy en PYD.

Los Beatles querían hacer algo distinto, diferente, tras el empacho psicodélico de 1967 y una portada, la de “Sargeant Pepper´s”, tan original como barroca. En junio de 1968, cuando el álbum doble se empezó a grabar, el grupo recibió a una serie de reputados diseñadores de cubiertas para buscar ideas.

En principio querían haber sacado los dos discos en una portada de metacrilato transparente, similar a un CD, una idea originalísima y muy adelantada a su tiempo. Pero resultaba muy cara para finales de los 60´s y la idea se desechó.

El amigo de los Beatles Robert Fraser, marchante de arte y propietario de una galería, fue

quién les puso en contacto con Hamilton. Anteriormente les había presentado a Peter Blake y Jann Haworth, responsables del artwork de Pepper. Fraser enseñó a los Beatles un collage hecho por Hamilton a base de recortes de periódico del juicio por posesión de drogas al que hacían frente los Rolling Stones. Paul McCartney invitó a Hamilton inmediatamente.

Contra todo pronóstico Richard Hamilton dijo que los Beatles deberían distinguir su portada por no tener diseño de ningún tipo.

La decisión final fue dejar la portada en riguroso e inmaculado blanco. Con la inscripción en relieve, en la primera edición, y en tinta gris o negra en las sucesivas, y un número de serie como si el disco fuera de tirada limitada. Además los se sacaban por la parte superior de la funda, cosa prácticamente inédita en aquellos años.

El grupo de Liverpool quiso llamar a su mítico doble disco “A Doll's House”, inspirados en la obra del mismo título de Henrik Ibsen, sin embargo en julio de ese año apareció “Music In a Doll´s House” , el disco de debut del emergente grupo inglés Family, los de Roger “voz de ogro” Chapman.

Finalmente tuvieron el acierto, o la suerte, de colocar un “no título” a un “no diseño”. Portada en blanco, nombre del grupo y puerta. Un trabajo de minimalismo a contracorriente que ha quedado para la posteridad.

Según el amigo de infancia de John Lennon, Pete Shotton, el número de serie estampado en todas las copias de “The Beatles” fue una idea de Paul McCartney que llego incluso a especular con la idea de organizar una lotería con los números. Lo consideró como una inédita estrategia de marketing, pero lo acabó desechando porque pen

También Hamilton inspiró el poster interior gigante de la edición USA, al pedir a cada uno de los Beatles que hiciera su propia composición fotográfica.só que no haría bien a la imagen de los Beatles.

Gordon House fue el encargado de llevar a la práctica, materialmente, todas las ideas de Richard Hamilton. Aunque algunas cosas no pudieron realizarse ya que Hamilton también quería que la carátula del disco estuviera hecha de un material que “se pudiera deformar de algún modo”.

El éxito de la portada del artista londinense fué clamoroso. ¿Quién no hablado u oído hablar del disco blanco, o el doble blanco de los Beatles? Nunca antes un disco fué conocido entre la gente y los fans por el color de su portada. Ese fue el mérito de Hamilton.