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Parece ser que Black Sabbath han terminado el nuevo album en Londres y que está listo para ser masterizado.

En su propia página web dicen que le han llamado “13”, el numero de la mala suerte para saguir con la rutina de lo que les parece suficientemente diabólico dentro de lo correcto.

Porque, en realidad, este es el decimonoveno album del grupo y el primero en muchísimos años en que Ozzy Osbourne y Tony Iommi parece que se han llevado bien. No hay que olvidar que a Ozzy le echaron del grupo en 1979.

Hay quince canciones. El album está producido por  Rick Rubin, aunque en las sesiones de Londres apenas ha participado. Hay que recordar que el album se inició en Los Angeles, pero que a Tony se le detectó un cáncer, en plenas sesiones. Todos  tuvieron que trasladarse a Londres.

Brad Wilk, el buen guitarrista de Rage Against The Machine y de Audioslave  es el que ha hecho todas las bases de las canciones, con un potente sonido de batería, con poca reverberación.

El problema con el batería original Bill Ward no se ha solucionado. Todo acabará con una retribución monetaria y se acabó. Bill nunca fue el batería del agrado de Tony, que de nuevo ha vuelto a tomar las riendas como capital del grupo, a pesar de Ozzy.

Black Sabbath comenzarán a toca en abril, con una gira que empieza en Nueva Zelanda. El album no sale hasta junio, en el sello Vertigo , el sello original, propiedad actualmente de Universal,