Bueno, por fín, dice que tiene nuevos trabajos que ofrecer. Ha hecho unas declaraciones al periódico Frettabla, el más conocido de Rekiavik, aclarando que está en metida en casa, en el estudio de su casa, a mitad de un nuevo álbum que aparecerá en el mes de septiembre.

Tras su encierro neoyorkino, Bjork se ha hecho más islandesa que nunca, incluso pasa el invierno en su casa. Ayer, la temperatura rondaba los cinco grados bajo cero.

Hay que olvidarse Nellee Hooper, de Timabaland. Bjork trabaja con sus últimos descubrimientos islandeses como Olof Arnalds, con cierto toque folk. Con su último protegido Michachu, aunque este es inglés.

Dice que, naturalmente, el álbum va estar influenciado por National Geographic, que es su última obsesión. Hace unos meses regaló a la entidad una canción sobre Orcas, con ayuda del grupo indie Dirty Projectors.

Todo empezó hace casi tres años, cuando se convirtió en una apasionada defensora de los derechos de Nattura, que es un hilo de National Geographic en Islandia. Incluso nos ofrecieron el concierto en directo que dió con . Un concierto fantástico, por cierto, fácil de conseguir.

Bjork es muy luchadora. Cada día se parece más a su padre, que fue un líder sindicalista en Islandia, muy conocido. Se han enfrentado a los chinos por la cuestión del Tibet. No le gusta Obama. No le gusta la derecha británica, pero ahora está enamorada de su bendita tierra y de su maravillosa naturaleza.

Bjork , la gran defensora de la naturaleza, la nueva líder. Todo está muy bien, pero no se olvide que también se debe a su carrera. por cierto, irrregular, en los últimos tiempos. Necesitamos un gran nuevo álbum de Bjork.

Abajo, uno de los temas con Sigur Ros.