Como consecuencia de Charlottesville, alguien tan poco dado a hacer declaraciones políticas como Billy Joel, durante su actual residencia de conciertos en el Madison Square Garden de Nueva York, dio una inesperada sorpresa a los allí presentes.

El lunes por la noche salió al escenario en los bises mostrando dos Estrellas de David, una en el pecho y otra en la espalda, parecidas a las que los nazis obligaron a los judíos a llevar en los campos de concentración durante el holocausto en la Segunda Guerra Mundial.

El cantante y pianista envió a su audiencia un silencioso pero claro mensaje contra los incidentes entre grupos supremacistas y contra manifestantes acontecidos en Charlottesville el pasado sábado 12 de agosto.

Con las insignias en su chaqueta y sin decir nada a nadie, Billy Joel interpretó su clásico de 1973, “Piano man”. Sus seguidores se dieron cuenta de ello a través de las grandes pantallas de vídeo.

El Madison es la segunda casa del músico, considerado el gran héroe local de Long Island. Su importancia y popularidad en Estados Unidos es descomunal.

Ayer martes, Joel publicó un comunicado citando al escritor y político irlandés Edmund Burke:

“Para que triunfe el mal, basta con que los hombres de bien no hagan nada”.

Hay que recordar que Joel es hijo de padres judíos, y muchos de los familiares de su padre murieron durante la llamada “Solución Final” de la Alemania de Adolf Hitler.

Entre los asistentes al concierto, la ex esposa del cantante Christie Brinkley y su hija Alexa Ray Joel, que públicamente se mostraron orgullosas más tarde del gesto de Billy Joel.

En el mismo concierto del lunes, Patty Smyth subió al escenario para interpretar con Joel “Goodbye To You”, mientras en las pantallas se sucedían fotografías de muchos funcionarios despedidos por el presidente Donald Trump.