Jamás podré devolverle a mi padre lo que me enseñó de música, que cuando sólo tenía cinco años simultaneaba en un primitivo tocadiscos Thorens, Peter Pan con La suite del Gran Cañon  de Gershwin. Y lo mezclaba con Un americano en parís o Rachmaninov. Todo por alejarme de lo que se oía tradicionalmente en la radio en aquella España de la dictadura.

He leido que a su padre, a los cuatro años, también le ponía La suite del Gran Cañón. Y me ha ha despertado una ternura particular.

Viene a cuento, porque ese genio de los , uno de los mejores compositores de pop del siglo XX, el gran Brian Wilson por fín ha terminado su revisión de la obra del enorme George Gershwin. Me contaba mi padre que a Gershwin le trajeron de Moscú, de profesor de música, al mísmísimo Stravinsky y este, aturdido, contestada que le podía enseñar de música. Si acaso, al revés.

No es fácil meterle mano a la obra de Gershwin, porque es excesivamente rica, entre lo sinfónico, el musical, también la opera y el propio pop. Nadie me puede discutir que ‘I´ve got the rhythm' es un tema pop. De hecho fue un éxito en los sesenta por los Cowsills. O ‘Summertime', la canción más profunda que se ha escrito nunca para describir el verano en el musical-opera de Porgy and Bess.

[ad#adsense-300×250]Pues en  toda esas canciones, Brian Wilson se ha metido de lleno. “Porque es otro genio, como lo era mi tío”, asegura Adam Gershwin, que le ha permitido que se sumergiera en temas que no acabó su tío, como ‘Nothing But Love', que estaba semi determinada para ‘Say my say', del año 23. O la increíble ‘The Like in I love you', canción no terminada para el musical Lady Be Good.

Álbum apasionante. Tremendo que justifica que Brian Wilson haya llegado a los 68 años, con un plus de genio.

Abajo, ‘The Like In I love you', la composición que firman Gershwin y Wilson, increíble.